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miércoles, 20 de julio de 2011

La Liturgia del Quirófano

(20 Julio ´11)

La rutina de las cosas extraordinarias hace que se disfracen de mundanas: como el torero enfundándose el traje de luces mientras se persigna ante crucifijos, como el enterrador en hora punta, como el deportista de élite ante el reto del todo o la nada,… la Medicina tiene muchos días a días que se ponen el disfraz de cotidiano. “Harto” (o acostumbrado) de ver muertes en casi todas las guardias de Observación, de quedar anestesiado ante el viaje final que otros emprenden, ante la lágrima que eres incapaz de verter…


Uno se acostumbra a su particular día a día, a lo que otros ven como inusual, como extraordinario. A guardias, a pacientes, a idas y venidas… Y hoy, yo era el sorprendido, el asombrado, el embelesado por los cantos de sirena de un quirófano que es el día a día para los compañeros de especialidades quirúrgicas, para cirujanos, máxilos, otorrinos, anestesistas,… para los que hacen su particular encrucijada bajo las tenues luces de techo que alumbran un campo quirúrgico yodado.


No era la primera vez que entraba a quirófano, lo había muchas otras veces: en las prácticas de la carrera, en las rotaciones hospitalarias más “artesanales” como Cirugía General o Trauma, había asistido en algún parto… pero siempre impone el verde absoluto, el lavado a conciencia, la anestesia inicial, el viaje al limbo de los sueños, la preparación del campo, la entrega absoluta del anónimo paciente, la primera incisión, el olor a carne quemada que deja a su paso el bisturí eléctrico, el humo en el ambiente, el sangrado continuo, el juego de puntos, las conversaciones intrascendentes que rompen la monotonía asombrosa del día a día en el Quirófano.


Pero cuando ese anónimo paciente que deja su vida a manos del cirujano de turno y su equipo tiene nombre y apellidos y comparte los tuyos, la liturgia del quirófano cobra un sentido especial. Como esta tarde en la que he sido atropellado por la rutina mágica del éxito bajo la presencia inerte de mi hermana. Todo ha salido bien. Muchas gracias por todos esos años puestos al servicio del arte de la cirugía, al primer espada, a su ayudante, al enfermero, a la anestesista, a la auxiliar de enfermería que convierten cada operación en una liturgia, en un pequeño milagro

8 comentarios:

  1. Todas estas esperiencias te serviran para ser mejor Profesional y mas humano, porque entre otras cosas eres MUY BUENA PERSONA

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  2. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  3. Espero que esté bien tu hermana, Juanito...
    .
    Como siempre un gran desarrollo de vocabulario para dar a entender una idea que a todos nos ronda por la mente y que queremos que esté lo más distante posible por el mayor tiempo posible.
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    Punto de crítica... la luz de quirófano, creo que es de todo menos ténue, al menos la de los focos.
    Un gran abrazo.
    Te espero desde La Mirada:
    http://lamiradazarcadebecquer.blogspot.com/

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  4. Verónica Rodríguez López21 de julio de 2011, 0:16

    Soy auxiliar de enfermeria en el Hospital Universitario De La Paz en la REA de neo... Me encantaria de verdad tener a un medico como tu, humano!!! Que e visto pocos...felicidades x tu exito! Y bueno yo quiero ser DUE...ojala te lo pueda contar!!! Un beso enorme doctor!

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  5. En ocasiones se hacen pasar por caníbales pero en el fondo tenemos nuestro corazoncito...Hay gente que necesita "imponerse" para sentirse valorados. Yo éxito??? Mucha suerte, ya verás como dentro de nada DUE (control ctes según criterios DUE es mi coletilla en la Observación)
    Besos

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  6. Verónica Rodríguez López21 de julio de 2011, 14:24

    Beos para ti tambien!!!y sigue escribiendo por favor!!!!!!!!!!

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  7. Jaimeeeeeeee,yo es que con el juego de luces me pierdo, soy acromático. Mi hermana mucho mejor, qué cumplido eres leche!!!
    Veo la mirada, zarca, profunda, carnal
    Estamos en contacto

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  8. Maria Comino Torres6 de agosto de 2011, 14:11

    hola juan! el año pasado estuve realizando un estudio de musicoterapia en quirófano aki en ubeda, y aunque no sea profesional de la medicina, he de compartir contigo todo lo que has escrito. Además de la profesionalidad de los doctores hace... falta sentimientos y humanidad, la gente ahí dentro, la gran mayoría se olvidan de esto que es tan importante como una buena invtervenciñon, un buen postopoeratorio etc. Menos mal que contamos con gente como tu! un beso"

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