De
bien nacidos es ser agradecidos. Esta entrada pudiera resultar algo aduladora,
incluso habrá quien piense que peco de pelota. En absoluto, este ciclo de
despedidas son meditadas y estudiadas. Al
César lo que es del César, me he propuesto en estas entradas en las que
quiero agradecer a todos aquellos que han sido importantes durante estos cuatro
años de Residencia.
Es
probable, porque así lo he escuchado en algún foro privado, que la gente tenga
ideas preconcebidas y equivocadas sobre la figura de los Colegios de Médicos, o
puede que algunos estén en lo ciertos y sean meras alimañas que chupan
mensualidades sin ofertar servicios. Pero yo he conocido de cerca el Colegio de
Médicos de Málaga y me veo con conocimiento de causa para hacer un alegato en
su defensa.
Para
explicar los motivos que justifiquen su “defensa” me podría limitar a los
servicios que prestan a sus colegiados, que son muchos, muy variados y
desconocidos por la mayoría. Pero no voy a entrar en profundizar en esta lista,
sino en los valores intangibles que hacen del Colegio de Médicos de Málaga un
eje central como ente productivo. A través del COM me he formado mucho y bien:
he realizado cursos de diferente índole, he asistido a charlas interesantes, ha
sido sede de Expertos Universitarios de Urgencias y Trauma Grave, he tenido la
oportunidad de dar alguna que otra charla que me ha obligado a prepararme para
ello y vencer los miedos de hablar en público, ha sido cuna donde los recién
licenciados de Málaga se preparan el MIR; he conocido a personas de diferentes
edades, trayectorias profesionales e ideologías políticas y sanitarias que me
han abierto caminos y me han dado una visión global de la Medicina. Pero sobre
todo, he podido conocer a la FAMILIA de trabajadores que forma y lidera un
proyecto ilusionante que oxigena el asfixiado futuro de la profesión médica
malagueña: desde el personal de seguridad, hasta el Presidente, pasando por
tod@s y cad@ uno de los trabajadores que forman su equipo.
Yo
que vine a Málaga sin conocer a nadie, sin antecedentes médicos en la familia,
sin padrino o madrina…y que he visto como desde el Colegio que nos representa
he sido recibido con los brazos abiertos, como siempre han estado a mi/nuestro
lado cuando los hemos necesitado, como cuando se posicionaron a nuestro favor
durante la huelga de EIR y recorrimos platós de Tv, ruedas de prensa y posibles
vías alternativas de financiación.
Ahora
que la Colegiación en Andalucía es obligatoria (ya lo era en el resto de
España), quiero que esta entrada sirva para que se caiga el falso mito de
desidia y rabia por pagar una cuota bimensual y se consiga ver la puerta que se
abre de formación, ofertas laborales, asesoramiento jurídico.
Muchas
gracias a todas las personas que hacen del Colegio de Médicos de Málaga una gran
familia. Este adiós espero que sea un hasta pronto
