Ser médico lleva su tiempo...Aventuras y desventuras en la "noble" tarea de hacerse médico. Actualmente R4 de MFyC de Málaga. Nadie dijo que iba a ser fácil, pero al menos sí gratificante. Bienvenidos a vuestra casa, mi hogar
miércoles, 8 de mayo de 2013
Despedidas y Final: la FAMILIA
sábado, 26 de mayo de 2012
Descansa en Paz "Mum"
sábado, 14 de mayo de 2011
La hora de la bienvenida
(13 Mayo ´11)
Un año más de vivencias, un año menos por delante
Bienvenid@s tod@s! Hoy ha sido el día marcado en rojo para todos los nuevos residentes, médic@s de novo, que comienzan su andadura este viernes 13. Esta mañana los servicios se han llenado de sangre fresca trémula: con sus nervios primerizos, con sus inseguridades, sus miedos, sus ilusiones, sus anhelos, sus proyecciones… Hoy era el turno de llegar, elegir, presentarse… el turno en el que los estudiantes por fin abandonaban ese status y rubricaban con su firma su condición de Médicos Internos Residentes.
Parece que es estático, pero el tiempo pasa a una velocidad que da vértigo. Hace dos años yo estaba al otro lado de las tablas, escuchando como me presentaban los diferentes centros de salud, nervioso, haciendo mis cálculos hasta finalmente alzar la voz y elegir Palma Palmilla y a Isabel Corona como tutora. Pero al igual que el año pasado, esta vez me tocaba a mí presentar a mi Centro de Salud, defenderlo del mito que le rodea, de los complejos que la gente ven en la barriada deprimida de la Palmilla. Hace dos años reo; hoy juez y parte.
Dario, Marian y Chao ya se han hecho viejos. Han perdido la inocencia virginal a lo largo de este año. Justo dentro de una semana pasarán a ser R2, pero hoy, a las 14:30h el Centro de Salud ha conocido a las nuevas integrantes de esa gran familia de personalidades heterogéneas: Teresa, Luzma y Rocío ya son made in Palmilla y aprovecho esta entrada para felicitarlas y darles la enhorabuena en primera persona del singular. El camino parece largo, amplio, sin final… pero al recorrerlo es tan corto... Cuando Mayo marque el día 20, llevaré recorrido justo la mitad de este sendero llamado residente, no seré joven ni viejo, primerizo ni experto… No recordaré el principio ni alcanzaré aún a vislumbrar el final, pero lo único cierto es que ya han pasado dos años de vivencias, de experiencias, de buenos y malos ratos, de alegrías mayores y tristezas (alegrías menores).
Aprovecho esta entrada para extender mi felicitación a todos los residentes que en la jornada de hoy han elegido en toda España. Sea cual sea la especialidad, la ciudad, el número, el puesto, la etiqueta… Adiós complejos, bienvenida responsabilidad. Llegó la hora tanto tiempo esperada, la de la bata y el fonendo, la de los pacientes sin nombre que se harán tuyos. Atrás quedaron los pocos satisfactorios libros, los exámenes tipo test, los pacientes virtuales. Llegó la hora de la verdad, la de los toreros, por la que tanto tiempo lleváis preparándoos. Hoy no os creéis capaces, pero mañana llegará, y con él vuestras primeras inseguridades, vuestras primeras altas, vuestra primera nómina y aquello que no está pagado, la satisfacción de saber que estáis en el lugar en el que siempre habéis querido estar.
A todos los que hoy habéis iniciado este camino llamado Residencia, mi más sincera enhorabuena! Comienza la aventura
miércoles, 11 de mayo de 2011
Historia de una foto
La grandeza de las fotos es que cada una guarda tras de sí una historia que tan sólo unos pocos conocen. Un primer beso, un amanecer, una bella puesta de sol, un brindis al aire… Retratos que inmortalizan una situación trasversal que los protagonistas de la instantánea le dan el sentido longitudinal que le cargan de magnetismo tras el disparo del flash.
La foto que encabeza esta entrada puede no decirte nada pero tiene su historia tras de sí. Una historia de un año de evolución, el periodo que llevamos sin surcar Málaga a lomos de la ambulancia tras una decisión en bloque del equipo que formamos la Familia. Los residentes sin uniforme: camisetas de quirófano en verano, bata y encima un abrigo en invierno que por fin ven escuchadas sus peticiones a modo de equipamiento oportuno para desarrollar nuestro trabajo.
Hará falta domesticar el uniforme que como se ve en la foto aún está rígido. Está recién entregado y aún no ha faenado en las noches de ambulancia, esas guardias en las que la sirena rompe el silencio de una ciudad que duerme mientras hay gente que sufre o demanda el servicio sanitario. Con la llegada de Junio volveremos a retomar nuestro puesto, preparados, ilusionados… y por fin, uniformados
POSDATA: la unión hace la fuerza (aunque con un año de retraso)
lunes, 9 de agosto de 2010
I Vote For Jampi
El capitán del barco, el padre espiritual de la “Familia” era el elegido, el encargado para inaugurar
Todos sin excepción alguna (no se lo perdió ni hasta el maltrecho astrágalo de Nico) para “despedir” la vida de soltero del niño que conocí como el del “paracetamol y mucha agua”, el de la eterna sonrisa, el de los compromisos mil, el de un millón de amigos, el de un sueño llamado Johannesburgo, el que considero un “brother” dentro del mundo de la Medicina, un buen compañero, buen médico pero mejor persona
Una cena tocando el cielo de Churriana en el restaurante Bellavista; un dolor inesperado de cabeza de Tamara (grande Peri); una libertad condicional de guardia concedida por un cómplice de lujo; unos acordes de órgano acompañando una velada familiar; un cantante entregado a Jampi; una acompañante de excepción como Gabriela; una tarta ardiendo en busca de la boca del novio; una buena fiesta en los Álamos; un piscineo clandestino con los niños de los timbales muy tarde o demasiado temprano con los chistes de Juan Paz, con el recuerdo de BobEsponja; un salón comuna dormitorio; un antifaz camino al Puerto; un velero llamado resaca,;una barra libre de vómitos en alta mar; un si tú saltas yo salto en la proa del barco,;las cervezas intactas,; el cierre y despedida; el shunt intrapulmonar; el que viva los novios…
Porque eres un tío muy grande para guardar ese músculo que tienes por corazón, en mi nombre, que es extendible al de toda la Familia de Málaga, mucha suerte en tu nueva andadura, en la vuestra. Viva los novios,… y OLE TÚ!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
martes, 8 de junio de 2010
Bienvenidas y Despedidas, pero siempre compañeros
Jornada intensa de actos, ya que era el encargado de presentar ese conflictivo producto que es la Palmilla. El proceso es sencillo, los nuevos resis de Familia eligen por orden de preferencia según el puesto MIR el Centro de Salud que deseen entre los que se ofertan, no sin antes haber recibido unas nociones básicas de cada uno de ellos, y me tocó ser la voz del barrio que descansa a los pies de la Rosaleda, que ya tiene nuevos residentes: Dario, Chao y Marian tendrán el honor, y nosotros el privilegio, de trabajar juntos, en una elección que a la larga seguro que les llenará de alegría
Tras las presentaciones iniciales, llegaba el turno de los eventos lúdicos, y los R2 hacíamos de hermanos mayores llevándonos a los recién estrenados doctores a comer, al Pimpi, el centro neurálgico imprescindible para una buena reunión en Málaga, acompañados por el vino, la cerveza, y sobre todo el arte y la voz desgarrada de Pepito el Cariñoso.
Pero la salida de la luna traía consigo el adiós de una gran hornada de doctores que decían adiós a una vida a ritmo de montaña rusa a la que uno consigue acostumbrarse. Los R4 se hacían mayores y ya son Adjuntos, pero como diría la antítesis de Sabina,
este nunca no esconde un ojala,
estas cenizas no juegan con fuego,
este ciego no mira para atrás.
Este notario firma lo que escribo,
esta letra no la protestaré,
ahórrate el acuse de recibo,
estas vísperas son las de después
miércoles, 26 de mayo de 2010
Casa Rural: un finde para enmarcar
Un fin de semana diferente, lejos de la urbe malagueña, a kms de Mitjana, de los cubatas de garrafón, de la música a toda voz, de la multitud de desconocidos con los que uno comparte un fin de semana cualquiera que con la buena compañía fue especial sin necesidad de hacer nada en especial
Una experiencia recomendable para todos los que leáis estas líneas, que está a poco más de 30 minutos de Málaga, al lado de Antequera, una escapada ideal de fin de semana, para parejas, amigos y familia de sangre con la que espero poder corretear con el gordopú de turno este mismo invierno
POSDATA: todos somos Nico, mucho ánimo (tú si que eres un estallido de buena persona)
lunes, 20 de abril de 2009
Un nuevo reto
Miedo, esa perturbación angustiosa del ánimo que sentimos ante un riesgo o daño real y/o imaginario. Miedo ante el temor de ver como el futuro que has intentado construir en tu pasado, amenaza con poner el cartel de cerrado por derribo, de ver como el esfuerzo se escapa por cualquier grieta, como hace el agua cuando se fuga por los resquicios de la imperfección. Ese miedo que se aferra a tu interior, que te pone en alerta y te angustia sin remedio aparente, es lo que siente uno cuando en pleno Paseo del Prado, escucha su nombre por la metálica voz del altavoz, esa sensación que te palpita con más ferocidad cuando entras a una sala fría a modo de corredor de la muerte, donde vas a decidir tus próximos 4 años, y quién sabe si además en ese trayecto de formación, no se llevará consigo parte de tu vida en el intento. Miedo que se agiganta ante el foco que proyecta el listado de las plazas restantes, de ver como parte de tus cábalas ya quedan atrás, de contemplar con impotencia como tus preferencias son borradas de la lista casi sobre la bocina, cómo cada elección de los que te anteceden, son un puñal en tus aspiraciones, cómo el plan prefijado se desangra sin cura ni remedio aparente. Son esos momentos, en los que el pánico parece ganar la batalla, cuando la valentía toma acto de presencia y se reinventa a uno mismo, para terminar imponiéndose en ese duelo bipolar, ya que cuando una puerta se cierra se abre una ventana
Cuando uno escucha su nombre por última vez ya en el interior de la sala, y sube al estrado como lo haría un reo de muerte momentos antes de comparecer por última vez ante el Juez, a uno le viene a la mente todos los buenos recuerdos que se amontonan en su cabeza. Uno recuerda tantas, variadas y buenas amistades surgidas en esa dura formación que muchos llaman Licenciatura de Medicina, pero que ni mucho menos sirve para formar lo que teóricamente somos, o justamente en el momento de la elección certificamos ser. Momentos que prefieres grabar en la retina, guardarlos en el equipaje que te acompañará en tu nuevo reto, en tu nueva ciudad, en el nuevo paso que dar para llegar a esa utópica y lejana meta, y no mancillar en el nuevo sendero que emprendemos, en esa vorágine de obligaciones y responsabilidades que distará mucho de la vida de estudiante, que hará separarte de los conocidos y pondrá tierra de por medio de los inseparables.
Como si de un amor platónico se tratase, Málaga en general y el Carlos Haya en particular consumaron un flechazo guiado más por la cabeza que por el corazón, como antítesis perfecta a una película de amor. Un hospital con solera, nombre y parangón, en una ciudad de sol, costa, turismo, riqueza y variedad que a buen seguro será útil para forjarme a base de cornadas en lo que he decidido ser. Un Médico de Familia maltratado por la opinión pública y por el consumidor en particular que es el punto inicial de ese engranaje oxidado y obsoleto que es el sistema sanitario actual. Una especialidad que se asfixia ante los 5 minutos de consulta por paciente, ante ese Dr. Google que cada uno encuentra en el anonimato de la red, ante el cliente siempre lleva la razón, ante el coto que se sufre a la hora de recetar… ante ese desprestigio en general que le ha hecho descender de la gloria del respeto, a ese casi pecado capital con el que la sociedad actual casi los trata o nos trata (cuesta escribir aún en primera persona)
Dicen que el perdón es la antesala del olvido. Tras pasar ese ramalazo de rabia contenida ante esos estudiantes modélicos que han copado los primeros puestos de mi promoción, ante esos desconocidos que se han adueñado de tu plaza preferida… con dos días de por medio y muchos pensamientos a modo de botes salvavidas, no solo perdono, sino que admiro, a esos gladiadores que han encontrado en el estudio y la dedicación, la recompensa de su esfuerzo, y me han encauzado en una Medicina Familiar de la que espero aprender a conocer el sufrimiento de los demás, para poder hacer un bien a una sociedad tan necesitada de mimos ante el maltrato generalizado que está sufriendo. La Medicina es la ciencia más relativa que existe; una ciencia donde se cumple el axioma de que todos los caminos conducen a Roma, esa Galia centro de un Imperio donde prima por encima de todo, el bienestar del necesitado, de todo aquel que en uno de los actos más bonitos con los que se le puede pagar a un médico (al menos a un inocente aprendiz de tal), pone toda su confianza en manos de un total desconocido para intentar mitigar su dolor, sus penas, y ese miedo compartido, del que de nuevo, seremos capaz de derrocarlo, para decirnos una vez más, que quién no lo tiene es un loco, y quién lo supera, un valiente
“En España el que no va al médico es porque viene de él”

