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miércoles, 7 de diciembre de 2011

Enfermedad pie-mano-boca

La grandeza de este blog (y sin duda el mejor premio que puedo recibir por lo que escribo) es que a lo largo de su existencia he tenido la oportunidad de conocer a gente, anónimos en principio que fueron poco a poco dando nombre y apellidos. Algunos se han hecho conocidos, con otros incluso se ha iniciado alguna amistad y de otros, incluso me he convertido por momentos en consejero sanitario. 

Esta entrada es ejemplo de ello, de la grandeza de las redes sociales y la blogosfera en la que uno puede encontrar respuestas a sus preguntas o al menos consuelo a sus inquietudes. Utilizaré como "modelo" de honor al pequeño gran Paco al que para en algunas ocasiones me he puesto el disfraz de pediatra y he intentado desde la distancia de la red intentar poner nombre a la enfermedad y apellidos en forma de tratamiento. 

Tras una consulta inicial a modo de la sintomatología que presentaba, su madre me mandaba una serie de fotos para ilustrar

"El pequeño gran Paco está regular; tiene la boca fatal y los pies y las manos también. Solo le mandaron Polaramine e ibuprofeno para la garganta,pero le siguen picando mucho las palmas de las manitas, las tiene que da pena. Me tiene muy triste porque no come bien y hace mucha caquita, porfa dime que no se le va a quedar su boquita así"

Tras la clínica y las fotos uno puede relacionar conceptos y llegar a la conclusión de Enfermedad Pie-Mano-Boca, que a continuación, y en honor a Amalia que me ha dado permiso para comentar y compartir este caso con tod@s vosotr@s resumo e ilustro gráficamente con las fotos de Paco








El exantema vírico pie-mano-boca es una enfermedad relativamente frecuente que comienza usualmente a nivel faringeo. 

El exantema vírico de manos, pies y boca comúnmente es causado por el virus de Coxsackie A16, un miembro de la familia de los enterovirus.
La enfermedad no se propaga a partir de las mascotas, pero sí lo puede hacer de una persona a otra. Se puede contraer si se entra en contacto directo con secreciones de nariz y garganta, saliva, líquido de ampollas o las heces de una persona infectada. Es más contagiosa en la primera semana en que se tiene la enfermedad.
El período de tiempo entre la infección y la manifestación de los síntomas es de aproximadamente 3 a 7 días.
El factor de riesgo más importante es la edad. La infección ocurre con más frecuencia en niños menores de 10 años, pero se puede observar en adolescentes y ocasionalmente en adultos. Los brotes se presentan con más frecuencia en verano y a comienzos del otoño.

La sintomatología es variada y puede oscilar con la presencia de algunos de los siguientes síntomas: fiebre, dolor de cabeza, pérdida de apetito, erupción con ampollas pequeñas en manos, pies y en el área del pañal, que serán sensibles o dolorosas a la presión, dolor de garganta y úlceras en garganta (amígdalas), boca y lengua
Para su diagnóstico tenemos que basarnos en la historia clínica. Los antecedentes de enfermedad reciente y un examen físico que comprueba la presencia de las ampollas características en las manos y en los pies generalmente son suficientes para diagnosticar esta enfermedad.

Para su tratamiento, sobre todo, lo que hace falta es paciencia ya que la recuperación completa suele producirse a los 5-7 días. No existe tratamiento específico para la infección distinto al alivio de los síntomas.
El tratamiento con antibióticos no funciona y no se recomienda. Los antitérmicos, como paracetamol o ibuprofeno, se pueden utilizar para tratar la fiebre. El ácido acetilsalicílico no debe ser empleado con enfermedades virales en niños menores de 12 años.
A modo de consejos, para los desesperados papás quizás sería bueno conocer algunos trucos. Los enjuagues bucales con agua con sal (1/2 cucharadita de sal en 1 vaso de agua tibia) pueden servir como calmante si el niño es capaz de enjuagarse sin ingerirlos. Es bueno asegurarse de que el niño tome suficiente líquido, ya que se necesitan líquidos adicionales cuando hay fiebre. Los mejores líquidos son los productos lácteos fríos. Muchos niños se niegan a tomar jugos y bebidas gaseosas porque su contenido ácido les causa ardor en las úlceras.

Lo mejor para prevenir nuevos casos es evitar el contacto con personas que tengan esta enfermedad y lavarse muy bien las manos si ha estado en contacto con niños infectados.

Si con esta entrada he conseguido ayudar a alguien me doy más que satisfecho. Curioso esto del mundo de Internet

3 comentarios:

  1. Tuve un caso en la hija de una conocida hace poco, y curiosamente comenzó por la zona del pañal, asi que la trataron como una dermatitis del pañal (con el evidente poco resultado). Esta enferemedad infantil clásica muchas veces no está en nuestra carpetita mental de diagnóstico diferencial. Tambien pasa eso con el "síndrome de las mejillas abofeteadas", y mira que ambas tienen un nombre completamente apropiado...

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    1. Para que luego digan que la Medicina es difícil. Un saludo compañera!

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  2. Mi bebe hace 8 dias presento salpullido en área del pañal y pense k era x cambiarle de marca y en la guarderia hubo dos casos mas, ahora mi otro hijo presenta como fogazos en el paladar podria tratarse de esta enfermedad.

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