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miércoles, 8 de junio de 2011

Depresión: la vida en blanco y negro

Es duro ver la vida detrás de la eterna nube negra. Abrir los ojos tras la difícil conciliación del sueño al que te abandonas cansado de un intento casi imposible y comprobar que otro día más de monotonía y oscuridad te da su cruel bienvenida con los primeros rayos de luz que para ti son dagas que te hieren con peligro de muerte.


Hay maneras y maneras de enfermar, y sin duda, la depresión es como una sanguijuela que se adhiere al paciente para de manera insidiosa devorar toda tu vitalidad.


Si algo he aprendido durante los tres meses de rotación por Salud Mental es que hay personas a las que parece que las ha mirado un tuerto. Desgracias vitales que no son más que un sinfín de zancadillas e imposibles que terminan por hacer hincar la rodilla cual Jesús a lomos de su madero por las empedradas calles que le conducían al monte de Gólgota.


Debo de admitir que mi opinión sesgada del grueso de estos pacientes eran personas tristes por naturaleza, débiles ante cualquier imprevisto… La típica paciente que se etiqueta de fibromialgia, la historia del nido vacío no superado, de una mala experiencia sentimental

sin perdices ni final feliz, el cúmulo de pequeñas cosas que terminan haciendo una montaña…

Hay bastante de esto, personas distímicas que somatizan sus frustraciones, trastornos adaptativos que no han sabido ser afrontados, pero hay enfermos con mayúsculas, personas que viven con la única esperanza de morir, de terminar con este sinsentido al que se encuentran varados. Cadáveres en vida que deambulan sin rumbo, sin luz en la mirada, sin fin.


Mi convencimiento casi absoluto hasta la fecha era que en estos casos la oratoria era la mejor arma terapéutica para este tipo de pacientes. El sentirse escuchados, entendidos…el recibir un consejo que nadie se preocupó en dar mientras pasa el tiempo necesario que ponga un mínimo de orden en el caos mental que les somete. Pero tras el estudio de las guías NICE (la Biblia en el mundo de la Psiquiatría) y la preparación de una charla que di en Granada para el grupo de Salud Mental de la SAMFyC (“Depresión: Tratamiento farmacológico vs Placebo” como siempre si alguien está interesado que me mande un correo a juatorsan@hotmail.com) he llegado a la conclusión de que los fármacos no solo ayudan sino que son vitales para una curación que llega a producirse si sopla el mínimo aire necesario para ventilar y arrastrar algunas de las situaciones que torturan el día a día.


Es aquí donde un buen psiquiatra se convierte en un artista en moldear ánimos y emociones mientras juega con el arsenal de medicación del que disponen. Iniciando dosis que irán subiendo poco a poco, asociando antidepresivos con benzodiacepinas que irán disminuyendo para subir otras; en tocar la tecla apropiada a modo de consejo, en hacer hincapié en proyectos vitales, en la actividad física que tan vulgar parece pero que es de capital importancia ya que siempre es más fácil men sana in corpore sano.


La depresión (depressio: hundimiento), ese mal tan desconocido y maltratado que por fin se ha ganado el derecho propio de ser considerada una enfermedad. El eje del pensamiento grecoromano, la melancolía de Hipócrates, la psique del eterno Freud… Y unos pacientes que corren riesgo vital, consumidos por sus nulas esperanzas y por esa cobardía tan valiente que supone el suicidio para poner fin a un sufrimiento que todo médico debe estar dispuesto a tratar.


Nunca se da tanto en la vida como cuando se da esperanza. Es nuestra labor, como seres humanos y como sanitarios, ser la esperanza a la que poder aferrarte en la caída libre de esta enfermedad infravalorada



Y ahora no torturaré con larga teoría, me limitaré a dar las pinceladas que considero más importantes en relación con esta patología:

- - Ha sido un concepto cambiante y multifactorial

- - Afecta a todas las esferas de la vida, pero sobre todo a la afectiva

- - Hay varios síntomas necesarios para definirla pero siempre tienen que perdurar más de dos semanas, tener un estado depresivo la mayor parte del día, sufrir una disminución importante del interés o de la capacidad para el placer y que llegue a afectar la vida familiar, social y laboral del paciente

- - Más frecuente en mujeres (2:1). Prevalencia del 3%

- - Siempre hay que descartar un proceso orgánico ( hipotiroidismo, tumores, dolor crónico…) que explique los síntomas y otras situaciones vitales como el duelo

- - Los antidepresivos no están indicados en depresiones leves-moderadas. Cuando lo están se debe empezar con un ISRS

- - Si es grave debe asociarse con una terapia cognitivo-conductual

- - Si hay dos episodios previos hay que mantener el tratamiento dos años. Si es el primer episodio, al menos 6 meses a la dosis máxima con la que se consiguió la mejoría

- - El tratamiento tarde 2-3 semanas en comenzar a hacer efecto. Hay que explicárselo al paciente para que no abandone el tratamiento, al igual que hay que explicar los posibles efectos adversos de los fármacos.

- - El riesgo del suicidio es del 15%

- -NNT de 7. Se necesitan 7 pacientes medicados para que uno de ellos mejore por la medicación (parece un NNT alto, pero es muy bajo si lo comparamos con muchos de los medicamentos ampliamente utilizados: antihipertensivos, antidiabéticos orales…)


“La esperanza es el único bien común a todos los hombres; los que todo lo han perdido, la poseen aún”

Tales de Mileto

3 comentarios:

  1. Si, la depresión es siempre algo que minimizamos.......cuando se pasa una, se entiende....o cuando se realiza una buena rotación en salud mental....jejeje...

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  2. Juanito,
    Me ha encantado esta entrada, la verdad es que la depresión es la gran desconocida, aunque una por suerte o por desgracia la conoce bien, porque de cerca le toca. Y si malo es para el paciente, creo que los familiares que nos encontramos alrededor es igual de malo o peor, precisamente por ese desconocimiento y muchas veces nos empeñamos en hacerles sentir mejor sin saber muy bien si las teclas que estamos tocando son las correctas. Creo que no estaría mal, un apoyo a los familiares en este sentido, ahí lo dejo caer....aunque me da la impresión que como lo de las depreseiones últimamente es un mal pandémico, lo de la asistencia a los familiares se alargará.... Muchas gracias por tus palabras de aliento.

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  3. Una gran entrada,Juan.
    No se como se sentirá una persona aquejada con este mal, solo sé que la vida no es de color de rosas para nadie y en los malos momentos la mano amiga de alguien que te de cariño y apoyo, ayuda a levantarse.

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