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martes, 1 de diciembre de 2009

Gracias

Para poder volver, un hombre tiene antes que partir. Hoy era el momento de hacer la maleta, de recoger la bata y el fonendo y poner rumbo a la rotación hospitalaria y decir hasta luego a un barrio, la Palmilla de la que uno se ha llegado a sentir parte. Un día de emociones enfrentadas que veía su cumbre en una nueva Consulta sólo ante el peligro para despedirme con buen sabor de boca.

Cuando en Mayo comenzó la andadura del Centro de Salud el día de hoy era una quimera. Pensar en decir hasta la vista a un Centro que al principio parecía un ogro pero que a día de hoy se ha convertido en nuestra segunda casa, en el espejo para ser lo que en un futuro próximo seremos que en días como hoy, en los que uno se aferra a sus limitados conocimientos es capaz de pasar consulta sólo, cosa que hace seis meses era impensable, una utopía taquicardizante, quedaba tan lejos que parecía no iba a llegar, pero hoy, los tres palmilleros que volvimos juntos, nos hemos ido de la misma manera.


Esta entrada es de agradecimiento para todas las personas con las que me he tropezado en el camino. Con todos aquellos que forman el Centro de Salud con su profesional trabajo diario, y un agradecimiento también para unos pacientes que han demostrado un respeto respetable bajo su particular modo de ver la vida, como lo ha demostrado un matrimonio que hoy ha conseguido ganarme: ante una próxima cita inminente y tras comentarle que yo ya no estaría, su pregunta ha sido inminente en la que me abordaban que dónde me iba, que si me iba a la Roca (el Centro de Salud próximo al de la Palmilla que se va a abrir y va a reestructurar los cupos) ellos se iban conmigo. Ante eso, y a estas alturas de mi efímera profesión médica, uno poco tiene que decir y mucho que agradecer. Gracias también a una familia que desde la distancia esperan, leen y se alegran de los pasitos que se van andando; agradecimientos también a unos residentes, compañeros de trabajo, de ambulatorio, de guardias y de cursos, que demuestran que si son tan buenos médicos como personas, la Sanidad española está más que asegurada. Y gracias también, a ti lector que lees, esporádica o habitualmente las aventuras y desventuras de un hombre en busca de su destino




Y como de bien nacido es ser agradecido, ¡gracias!

1 comentario:

  1. Mucha paciencia, suerte y ánimo en tu aventura hospitalaria!

    Muy probablemente reviva tu historia el año próximo; MFyC es una de mis dos especialidades favoritas y, salvo que me entre 'numeritis' a última hora, será mi elección.

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