miércoles, 28 de octubre de 2009

Cerrado por derribo

A solas con la soledad




El dolor de hoy es la felicidad de ayer




Al final todo se resume en esto


jueves, 22 de octubre de 2009

Semen, certificado de garantía

En Internet, uno puede ver y leer cualquier cosa. Los otros días me llegaba al correo el siguiente artículo, que por lo menos me resultó


El Semen contra el cáncer


La mujeres que a menudo tragan el semen de sus parejas tienen un 40% menos de probabilidades de desarrollar un cáncer. Así lo afirman los investigadores de la Universidad Estatal de Carolina del Norte, (EE.UU), según informa la revista estadounidense Woman.

"Yo animo a todas las mujeres del mundo a que practiquen la felación y que ésta, se convierta en la rutina más importante de su vida diaria" - afirma la doctora Helena Shifteer, directora del grupo de científicos que realizaron el estudio sobre los efectos del semen.

La doctora Shifteer dice también que ella siempre se traga el semen de su marido y, para que el método sea efectivo, debe practicarse al menos dos veces por semana.

Varias organizaciones masculinas han expresado su satisfacción por este avance de la ciencia, y apuntan que los hombres llevan ya muchos años tratando de convencer a las mujeres de que tragar el semen tiene efectos muy saludables.

Fuente: http://www.jmnoticias.com/index.php?action=fullnews&id=41...

Y es que como diría el niño del siguiente vídeo, "!Viva el semen español!"



martes, 20 de octubre de 2009

Recogiendo los primeros frutos

(escrito 18 Octubre de 2009)
Sin apenas tiempo para echar la vista atrás, ya son cinco los meses trabajados. Meses de novedades continuas, donde las lágrimas se enlazan con sonrisas, donde el fracaso antecede al éxito y donde caer significa levantarse. Analizando muy por encima las últimas entradas del blog, éste pudiera dar una visión errónea, de problemas, pérdidas y dificultades. Cierto es que los hay, pero también es cierto que lo positivo gana y además por mucha diferencia a lo negativo en esta travesía corta de R1.

Hoy quiero lanzar una entrada positiva, de agradecimiento a los pacientes que me hacen sentirme bien, en este saber quieto, silencioso, que parece no estar ocurriendo.

La Poli del Carlos Haya es el santuario de todo R1 que se precie a crecer. El ruedo, el cossio, la catedral en la que se oposita para aprender pluripatología, en un curso acelerado de supervivencia. Recuerdo mi primera guardia de mirón con el ausente Tudor; aquel día, todo eran lagunas, todo eran temores. Donde había pacientes, yo veía montañas inalcanzables. Cuesta cambiar el chip de estudiar mecánicamente, de no ver enfermedades sino preguntas tipo test, y lo cierto, es que gracias a la curiosa metodología que se imparte en Málaga, aquí era espabilarse o quedar rezagado. Cinco meses después, y sin poder dejarse llevar por la euforia, ya se van dominando los tempos, ya se van tratando pacientes con seguridad y confianza, y sobre todo, ya hay lugar para pinceladas de artista.

Hay un axioma en Medicina que dice que lo que no se sabe no se puede diagnosticar. Debe de ser que sabemos mucho más de lo que creemos, porque en la Guardia de este sábado, llámenlo azar, llámenlo sapiencia, conseguí diagnosticar un tromboembolismo pulmonar, sin nunca antes haber visto uno, sin saber exactamente qué hacer para llegar a su encuentro. Doble gusto, porque la paciente había estado un día antes en Urgencias y había sido vista por uno de los adjuntos (además de los buenos de verdad), pero entre la fase inicial de la enfermedad y la ambigua clínica, hoy acudía con un diagnóstico equivocado de Pielonefritis. Va a ser verdad que la tan venerada historia clínica es igual o mucho más importante que las ultramodernas pruebas diagnósticas, porque apoyado por la anamnesis y la exploración, salí de esa primera entrevista con la corazonada de que algo grave tenía la paciente, con una clara sospecha de Tromboembolismo Pulmonar, TEP que se confirmó y por el cual fui felicitado por la adjunta de turno, salvando (quién sabe) la vida de una de esas personas que son el principal objetivo de las Urgencias, distinguir la aguja de la gran cantidad de paja que colapsa el Hospital.

Cierto es que un diagnóstico de esos de campanillas sube la moral, pero me quedo con dos detalles menos llamativos pero para mí de mucho más valor, y son el agradecimiento de los pacientes, el hacer que pese a las largas horas de espera de las Urgencias, donde se sabe cuando se entra pero no cuando se sale, se despidan con una sonrisa y con un sincero agradecimiento. Emociona escuchar de la boca de una viejecita que llevaba 6 horas pendiente de estudio para despistaje de una trombosis venosa profunda, que quería terminar de ser vista por servidor, que era su médico, el que le había recibido, antes que por uno de esos sustitutos (refiriéndose a nuestros padres en la Poli, los Médicos Adjuntos). Un agradecimiento sincero y gratuito que no tiene precio.

Cinco meses como decía, en los que la mayor satisfacción, aunque suene cursi, es haber recibido la sonrisa de una paciente con Alzheimer. Totalmente desconectada del medio, su hija me había comentado que hacía tiempo que no veía sonreír a su madre. Esa tarde, mientras estaba yo con ella, conseguí arrancarle dos sonrisas, conseguí que sus labios dejaran a un lado el vacío en el que se encuentra inmersa para esbozar una sonrisa, el premio hasta la fecha que mejor guardo en mi interior.

Y es que como dijo un día un buen amigo, seguimos creciendo, lenta, pero imparablemente.

jueves, 15 de octubre de 2009

Polémicas novatadas: San Lucas, patrón de Medicina

(13 Octubre de 2009)
Visión de los medios de comunicación: España Directo del año pasado




Un día agotador en la Unidad Docente tras estar toda la mañana de cursillo se merecía una mejor sobremesa. Casualidades de la vida, la hora de llegada ayer del curso, a las 15:30h cambió mis hábitos televisivos ya que dejé por momentos aparcado SLQH para poner las Noticias de Antena3. No me había sentado a comer cuando me indigestaba con la nociva prensa de turno, y la noticia de por desgracia todos los años: las novatadas a los nuevos alumnos de Medicina de Granada, una fiesta tercermundista y de jóvenes alcohólicos que beben hasta perder el control.

Como espectador, y sin conocer el entramado de la noticia, puedo entender la visión alarmante que el televidente puede recibir. Jóvenes en la flor de su vida, que según lo que dan los medios, beben y beben como cita el villancico hasta perder el control, en un día de desmadre, de juergas, en una jornada sin límites en la que no existen ni reglas ni leyes, en unas novatadas que rondan el vandalismo y que son la lacra de una juventud ya de por sí podrida


Estoy harto de ver esta noticia cada año que San Lucas, el patrón de Medicina, está próximo a su fecha (18 Octubre). El año pasado ya merendamos con un reportaje estelar en España Directo, donde se daba una visión nacional a una fiesta, a una tradición, que para el que la ha vivido desde dentro durante 7 años puede decir que su fama es injusta y poco veraz. Este año, las cadenas nacionales, radios, televisión, periódicos y cualquier otro medio comunicativo imaginable, dejaron a un lado la crisis, los graves problemas por los que atraviesa nuestra sociedad, para dar minutos de gloria tanto en las Noticias de Antena3, de nuevo en España Directo, en un ejercicio al menos dudoso de rigor periodístico.



Cierto es que más de uno, de dos, e incluso de tres pierden los papeles en este día tan señalado para el nuevo alumno de Medicina en Granada, cierto es que la imagen de jóvenes enharinados, embadurnados en vinagre, vino y cerveza no es una imagen correcta, pero el Lucas, nuestro Lucas, no es esto, bueno quizás sí, pero es mucho más. Y es que sólo los que vivimos la Fiesta desde dentro podemos saber lo que se siente con dicha novatada. Yo hablo en primera persona; mi primer Lucas fue inolvidable; lejos de lo que pueda parecer, es el bautizo universitario, donde el resto de hermanos que integran la Facultad te dan la bienvenida, sin ningún ápice de maldad, una mañana que se dilata durante la tarde que según entendemos, es una fiesta, la recompensa a todos los esfuerzos hechos y por hacer en ese duro camino que es la Medicina. Porque no debemos olvidar, que los borregos atados a una cuerda y envueltos en harina, son los más brillantes alumnos de Bachillerato, esos que a buen seguro han dejado de salir muchos fines de semana, que se han perdido muchas fiestas, que han sacrificado horas de su vida para obtener una nota que les diera la posibilidad de entrar en la carrera deseada. Unos mismos jóvenes, que a buen seguro, mientras que el resto, o muchos de los universitarios apuran hasta febrero para empezar a estudiar, se encerraran desde primera hora de este cuatrimestre, jóvenes que se harán adictos al café, que frecuentarán más bibliotecas que discotecas… esos jóvenes a los que se intentan crucificar por sus conductas “suicidas”, son los mismos que dentro de siete años estarán en las Urgencias del país, salvando la salud, y en algún caso la vida de unos pacientes, que tras sus televisores los lapidan y los ponen en duda.

Lejos de la imagen dada, yo me quedo con el alumno que representa al Lucas, el compañerismo que los compañeros de Cuarto curso muestran para preparar la ocasión, la ilusión con la que los de primer año las reciben, los gritos y cánticos vertidos (que tiemble Derecho, que llega Medicina; Milagro, milagro; útero, vagina, Medicina,…), sentimientos, muchos y muy buenos que no salen ni se intuyen en la imagen que da una prensa sensacionalista, que tapa problemas sociales, crisis y paro con la imagen de unos jóvenes que disfrutan de un día ÚNICO en sus vidas, y que cometen el único pecado de seguir con una tradición que a buen seguro los padres de alguno de los nuevos alumnos vivieron en sus propias carnes, cuando lo malo no era tan bueno y lo bueno no era tan malo

Aunque lo intenten no lo conseguirán, no podrán con nosotros. Viva el Lucas, y que vuele surcando el cielo granaíno. Milagrooo, Milagrooo


Esta es mi visión y a buen seguro que la del resto de compañeros:



martes, 13 de octubre de 2009

Ayer conocí a Antonio

(escrito el 12 de Octubre de 2009)

Anoche, justo a esta hora de la madrugada, Antonio se fue de este mundo. Una pérdida más, entre las muchas que se producen a diario, un número en ese estadística que sin cesar se engrosa con vidas sesgadas, un número más, que para mí siempre será especial por ser el primero, el número uno de una lista dolorosa para todo aquel que ejerce la Medicina, y es que Antonio fue el primer paciente que se murió por decirlo metafóricamente en mis brazos.

La Medicina es la Ciencia más relativa que existe, y en noches como la ayer, el comienzo de un día festivo para la España más castiza, Antonio me abrió los ojos a que 2x2 no siempre es cuatro, y que el corazón tiene motivos que la razón no entiende. A eso de las 0:15h recibimos un aviso: Varón de 78 años con disnea. Ante esa llamada ambigua, poco más se puede hacer que acudir lo más rápido posible y ver la situación del paciente, para comprobar si su estado de asfixia es tal como cabe esperar. A nuestra llegada, Antonio se encontraba postrado en una silla, pero tenía aspecto saludable. Tenía problemas pulmonares varios, y últimamente estaba sufriendo más crisis de lo habitual, que remitían con el oxígeno y la dosis de Ventolín y Urbasón. Anoche todo hacía indicar que sería una crisis más. Tras historiarlo y ver sus antecedentes, y tras comprobar que no revertía mayor gravedad ya que saturaba al 96%, procedimos a administrarle la medicación, con la que Antonio se encontró mejor. Tras tirarnos unos minutos de animada charla con él, entre las que nos contó su vida y su necesidad de fumar algún cigarrillo furtivo, comentarle que tenía que negociarse una cama articulada para evitar el ahogo al acostarse y tras citarlo para su médico para este martes, nos despedimos de otro paciente, uno más entre tantos, con un sincero “Buenas noches”.

No habíamos vuelto a Puerta Blanca, el centro neurálgico donde descansan las ambulancias del DCCU en las que hago guardia, cuando volvimos a recibir un nuevo aviso, de nuevo del paciente anterior, que se había mareado y presumiblemente había perdido el conocimiento. La sirena sesgó el silencio de la madrugada y con sumisa puntualidad volvimos a realizar el camino de vuelta. Al llegar a la casa, todo era caos: una familia entera chillando, unas voces intentando buscar culpables, un gentío que se arremolinaba en el patio donde yacía el bueno de Antonio postrado en una silla, con todo su cuerpo morado, inerte, sin vida. El estupor fue masivo; hacía cinco minutos que conocía a Antonio, lo dejamos bien, sano, vivo, y ahora no respiraba. En busca de un imposible, se intubó, se le dio oxígeno con el Ambú, se le administró Atropina y Adrenalina, e incluso llegó el 061 para realizar un masaje cardiaco que fue inútil. Una repentina parada cardiorrespiratoria se había llevado a Antonio hacía ya cinco minutos, y todos los esfuerzos eran en balde.

Antonio era ya pasado, una realidad a la que desgraciadamente uno tendrá que acostumbrarse, ya que quién ama el riesgo perecerá en él, y en esto de la Medicina, hay mucha Ciencia, mucha lógica, pero también hay unas cornadas inesperadas que hacen que el riesgo, y situaciones como las de esta noche sean por desgracia algo habitual.

Antonio ya no está; por él y por los que por desgracia vendrán, descansa en paz amigo.

lunes, 12 de octubre de 2009

El Día de las Broncas

(escrito el 23 Septiembre de 2009)

Ya lo dijo Murphy, hay días en los que es mejor no levantarse, y este miércoles fue uno de esos, un día lleno de conflictos de los que al final la sangre no llegó al río.

BRONCA 1: El Guardia de Seguridad del Centro de Salud tiene que actuar


En Palma Palmilla nunca puedes bajar la guardia. Hasta la fecha, salvo algún que otro comentario de algún paciente fuera de tono y una maldición, todo había ido sin incidencias destacadas. Pero esa balsa de aceite se alteró repentinamente. Basta que un paciente salga, y que tras su partida, dos familias se estén peleando por el turno. Una cita a la que se le había pasado la hora, un problema de inmigración, unas formas no muy apropiadas,… fueron los ingredientes perfectos para que la consulta se convirtiera en un campo de minas, de los que uno poco puede ser más que un espectador de lujo. Tras el tumulto generalizado y un conato de pelea, la mejor opción es comprobar el famoso botón del pánico que está en todas las consultas del Centro. Fue pulsarlo, y el guarda de seguridad se plantó en la consulta, dándose por zanjada la discusión debido a su autoritaria presencia


BRONCA 2: Un viejo con carácter



Aún con la discusión metida en el cuerpo, como todos los miércoles, la segunda mitad de la jornada consiste en Avisos Domiciliarios, y hasta ellos que nos fuimos. Los Avisos suelen ser algo descafeinados; normalmente suelen ser enfermos mayores pluripatológicos que agradecen la llegada del médico de turno, con una sonrisa y buenas formas. Pero hoy las gentilezas parecían quedar aparcadas, porque en nuestro primer aviso, un fallo en la comunicación hizo que el marido de una paciente creyera que no le estábamos haciendo caso, cuando en realidad le estábamos cambiando un fármaco por otro más potente para paliar sus dolores crónicos. A grito de que “queréis matarnos”, la tensión se hizo patente e hizo falta mucha mano izquierda para calmar la colérica ansiedad de un paciente angustiado por las enfermedades, al que los nervios le jugaron una mala pasada.


BRONCA 3: Hasta la Adjunta me regaña, vuelta al Cole


Cansado del intenso día en Palma Palmilla, esa tarde por si fuera poco, tenía guardia de Sala B en el Carlos Haya. Debido a que la jornada en el Centro de Salud se dilató más de la cuenta gracias en parte a una reunión populista de la Gripe A que tuvo lugar a las 14:00h, llegué a la Guardia a las 15:30h, sin comer si quiera, por lo que tras pedir permiso para un bocado indigesta (por la rapidez y por la escasa e poco aconsejable comida del restaurante del Hospital), llegué a ese taller que es la Sala B a las 16:00h, siendo premiado por la reprimenda (más tarde confirmada como novatada) de la Adjunta que esa tarde regentaba dicha consulta, y un castigo simbólico en el que en vez de a las 22:00h tendría que hacer una hora extra como compensación a la hora “pérdida”.
Llegaron las 22:00 horas y me invitaron a irme. El castigo no era más que un órdago y a modo de pomada balsámica me explicó que ella también había hecho la especialidad de Médico de Familia y que sabía cómo puede ser una de esas jornadas desastrosas, así, que por fin, a la hora prevista, pude volver al hogar dulce hogar, para ver un capítulo de Perdidos y acostarme con el deber cumplido en una jornada complicada, en la que aprendí cosas que no vienen en los libros, como calmar e intentar comprender a un paciente nervioso, o ante el curso magistral que realicé en sala B donde me estrené en múltiples facetas, ya que hice una artrocentesis, suture mi primera herida real, en un paciente real (adiós le digo a las bayetas con las que se practicaba en la Facultad) , realicé sindactilias y sobre todo, a base de cornadas, aprendí que quién tropieza y no cae adelanta camino



LEY DE MURPHY.• Si algo puede salir mal, saldrá mal.


1. Nada es tan fácil como parece.

2. Todo lleva más tiempo del que usted piensa.

3. Si existe la posibilidad de que varias cosas vayan mal, la que cause más perjuicios será la única que vaya mal.

4. Si usted intuye que hay cuatro posibilidades de que una gestión vaya mal y las evita, al momento aparecerá espontáneamente una quinta posibilidad.

5. Cuando las cosas se dejan a su aire, suelen ir de mal en peor.





6. En cuanto se ponga a hacer algo, se dará cuenta de que hay otra cosa que debería haber hecho antes.


7. Cualquier solución entraña nuevos problemas.


8. Es inútil hacer cualquier cosa a prueba de tontos, porque los tontos son muy ingeniosos.


9. La naturaleza siempre está de parte de la imperfección oculta.

10. La madre Naturaleza es una lagartona.






domingo, 11 de octubre de 2009

Adrenalina

(escrito del 17 de Agosto de 2009)

Trabajar cuando el resto de la ciudadanía está disfrutando del ocio es duro, y mucho más si lo que se trae entre manos es la Feria de Málaga. Aunque a parte del descanso que se le da al bolsillo, mientras se trabaja uno puede hacer una visión global de lo que son las ferias, y toda la maquinaria orquestada que hay alrededor de ellas.

La ambulancia no es exactamente el frenesí que uno esperaba. Estamos acostumbrados a que la TV nos meta por los ojos la llegada fulgurante de la Ambulancia de turno, con el estruendo de la sirena y las luces, y en verdad es un servicio algo más descafeinado, en el que la mayoría de la “clientela” son personas mayores, que se encuentran solos y a los que en las largas noches, el miedo les viene a visitar. Enfermos pluripatológicos con fiebre, mocos, síntomas varios, en los que el principal padecimiento es el miedo a la soledad, a caer en el olvido.


Otra función de la Ambulancia es acudir a domicilios a confirmar un exitus, lo que viene siendo cerciorar que se ha producido una defunción. Llegar, comprobar y acompañar durante tan sólo unos pocos segundos el dolor de una familia rota por la pérdida.

Pero entre tanta rutina de avisos con poca acción, la Ambulancia, en plena noche de Feria me dio una oportunidad para sentirme actor por unos momentos, una situación para que la adrenalina se disparara. Casualidades de la vida, hay gente que parece que lleva un ángel a su lado en todo momento. Mientras volvíamos a nuestro refugio tras un aviso de unos vértigos, en sentido contrario vimos una humareda y una moto salir por los aires. Ese caprichoso juego que es el destino, parecía querer que la Ambulancia estuviera justo en ese momento, en el lugar y a la hora precisa. Tras un cambio de sentido frenético, tras saltar el adoquinado que separaba ambos sentidos de unas de las arterias circulatorias de Málaga, tirado en el suelo se encontraba un ciudadano, sin conciencia, sangrando por nariz y boca, y con una pierna sugerente de fracturas varias. Nunca me había preguntado cómo actuar ante una situación de estas, ni estoy seguro de cómo reaccione, pero lo cierto es que recuerdo la intensa sudoración y que sin saber exactamente lo que hacer hasta recuperar la calma, me sumé al trabajo de equipo de enfermera, el otro médico y conductor (una figura clave que no se limita a guiar la Ambulancia por las caóticas calles de Málaga). Coger una vía, inmovilizar, intubar, quitar el casco… minutos de tensión en los que no sabes si la persona que tienes entre manos saldrá adelante; agobio y presión, ante la mirada de viandantes curiosos que se arremolinan ante el espectáculo gratuito y morboso que se les brinda, ante coches que hacen tapón para ser testigos de primera mano, que el hombre que yace en el suelo es el dueño de una moto que se encuentra metros más adelante, echando humo y destrozada.

La sirena rompía el silencio de la madrugada, y las luces de la ambulancia ondeaban cortando el viento, de camino directamente a la Observación del Carlos Haya. Un camino en el que quizás por ese ángel que parece acompañarle, el afortunado motorista empezó a recuperar el sentido, saliendo de ese trance en el que parecía estar anclado, gracias en parte a la medicación y a ese caprichoso destino que le estaba esperando con una de sus malvadas sonrisas



Ni el paciente nos conoce, ni yo recuerdo su nombre, pero lo realmente bonito, es que durante unos minutos, su vida y las nuestras se cruzaron y fueron solo una. Una grata recompensa a las largas horas de estudio hasta llegar a poder asistir sucesos como los de esta noche, a las cosas que he perdido por el duro camino hasta poder empezar a recoger lo cosechado, y es que todo el que espera es porque sabe que la victoria es suya…

miércoles, 30 de septiembre de 2009

Freakismo extremo en el mundo de la Medicina

Damas y caballeros, abróchensen los cinturos que vienen curvas.
Buceando por este mar eterno que es Internet, acabo de dar con unos cuantos vídeos a modo de canción con temas relacionados con la Medicina que no tienen desperdicio. Algunos, con coreografía incluida rozan el Grammy...

Vídeo 1: crítica a la cantidad de sandeces que hay que estudiar para licenciarse en Medicina...



Video 2: Quiero ser tu cromosoma: una oda al amor verdadero



Video 3: El Linfocito cabrón. Un canto desgarrador...



Vídeo 4: Oda a la Hepatomegalia: para escuchar cubata en mano...



Vídeo 5, último, y para mí el mejor: Enseñanza Biología, Mitosis Celular: tras muchos años estudiandolo, y tras múltiples intentos fallidos, aquí está el vídeo definitivo para aprender la maldita división celular. Un vídeo digno de coleccionistas... (qué decir de la puesta en escena)

domingo, 27 de septiembre de 2009

Pildora del día después: un arma de doble filo

Cuando esta noche el reloj marca el 0 como doble dígito y sea ya lunes, toda aquella que lo desee y precise podrá acudir a cualquier farmacia y sacar, sin necesidad de receta médica la Píldora del Día Después, la píldora postcoital, esa pastilla que para muchos es ese salvoconducto a un final de mes tranquilo hasta la llegada de esa futura nueva vida que se desangra a modo de menstruación. Se desterrará así la idea timorata de tener que acudir a Urgencias, excusas o realidad en mano, para solicitar el milagroso fármaco de la tranquilidad eterna, se erradicará la necesidad de acudir al Centro de Salud en busca de una receta ansiolítica que paliará unas malas conductas sexuales que por desgracia son el pan nuestro de cada día.

La idea en parte tiene un buen trasfondo, y no es otro que evitar medidas traumáticas a modo de IVES (interrupciones voluntarias de embarazos), pero cuando falta media hora para que la nueva medida entre en vigor, en mi foro interno se abre un incógnita a modo de pregunta: ¿conseguirá la nueva y polémica medida su propósito?. Como dice la cita celebre, todo depende del prisma a través del que se mira. Cierto es que con la caprichosa pastilla se erradicará la posibilidad de indeseados embarazos y se evitará tener que pasar por quirófano para subsanar sospechosas roturas de preservativo que en la mayoría de las ocasiones no son más que irrefrenables oleadas de sexo sin medios de barrera de por medio. Pero ese efecto positivo tendrá que competir en el polo especular con la balanza de las numerosas contras de una pastilla con más luces que sombras, y es que no podemos olvidar que el marco teórico es correcto en parejas estables que han tenido una relación accidental, pero ¿qué ocurre en esos adolescentes con licencia para todo? Sin necesidad de dar explicaciones, sin necesidad de que sus padres o tutores se enteren de sus conductas de riesgo, en esa jungla en la que los adolescentes se han acostumbrado a desenvolverse en el que todo vale, y en el que siempre hay una salida de emergencia por la que escaparse, en la que ya no es necesario pasar la vergüenza de dar explicaciones a nadie con bata que te explique y te recuerde que no estás haciendo lo correcto, y es que ese es el grupo de riesgo que más desamparado deja la nueva medida, un foco de posibles enfermedades de transmisión sexual que “gracias” a medidas como estas, puede empezar a crecer como la espuma.

Y es que por desgracia, la píldora postcoital ha perdido su valor teórico, ya que muchos han descuidado su valor circunstancial, y lo han convertido en un método anticonceptivo más, algo alarmante si recordamos que la bendita pastilla no es más que una caja hormonal de relojería, que aisladamente carece de fondo, pero que a la larga, puede provocar múltiples patologías si se usa con asiduidad.

Las cartas están sobre la mesa, y me temo que la medida ha sido tomada por decisiones económicas, algo muy de moda en los tiempos que corren. Un aborto supone una considerable cuantía económica, y la píldora es algo más efímero, un buen marketing que podría resumirse en el “bueno, bonito y barato”, pero que a la larga, lo realmente valioso, la decisión correcta, sería informar a una sociedad que se empeña en desobedecer, a una juventud que no recibe sabiduría ni se molesta en recibirla, ante una falta de conocimientos que hace que medidas como esta, la de la píldora del día después, sea pan para hoy, y hambre para mañana, porque mientras no se tenga una planificación familiar, una vida sexual controlada, estaremos dando palos de ciego, echando mano del freno de emergencia, llamado aborto, píldora o nacimiento no deseado.

Factores a tener en cuenta ante la Píldora Postcoital: (extraído de http://www.demujer.es/efectos-secundarios-de-la-pildora-del-dia-despues/)

En algunas mujeres puede provocar náuseas y vómitos, mareos, dolores de cabeza y abdominales y sensibilidad en las mamas. Y normalmente retrasa o adelante el comienzo de la siguiente menstruación.

Si al tomar la píldora del día después vomitas dentro de las tres horas siguientes a la toma de cualquiera de los dos comprimidos, debe tomar otro inmediatamente.

Este fármaco que evita el embarazo después de una relación sexual sin protección además no tiene contraindicaciones, aunque se suele desaconsejar en las mujeres que no pueden tomar anticonceptivos orales, que es el caso de las mujeres con casos graves de hipertensión, problemas vasculares y otras enfermedades que son incompatibles con estos productos.

También a la hora de tomar la píldora del día después, hay que tener en cuenta que es una solución de emergencia y, por tanto, no se debe tomar con frecuencia, por eso no se debe usar como método anticonceptivo, sino como un sistema de emergencia, cuando otros fallan, por ejemplo que se rompa el preservativo, o en casos de violación.
Cuando se toma la
píldora del día después, se desordena el comportamiento natural de los ovarios de forma temporal y al ciclo siguiente se ajusta nuevamente. Pero al tomarla de forma habitual, es posible que se alteren otras hormonas diferentes a las de la ovulación y haya, por ejemplo, ausencia de periodo menstrual, crecimiento inadecuado del endometrio o compromiso del sistema óseo.

Después de tomar píldora del día después, el próximo ciclo menstrual puede comenzar más temprano o más tarde de lo esperado (es decir, la regla o menstruación puede retrasarse o adelantarse) y el flujo menstrual puede ser más ligero o más profuso de lo normal.

Lo habitual es que comiences tu próxima menstruación dentro de los siete días de la fecha esperada. Si el sangrado menstrual no comienza dentro de las tres semanas después de haber tomado un anticonceptivo de emergencia, existe la posibilidad de que estés embarazada, por tanto deberías hacerte un test de embarazo o acudir a su médico.

Y también puede provocar un primer sangrado a los pocos días de tomar la píldora, y luego uno posterior. Los cambios menstruales varían de acuerdo con el momento del ciclo en que se ingieran las píldoras.

Según un nuevo estudio, las mujeres que usen la píldora postcoital más de una vez al mes tienen un mayor riesgo de sufrir accidentes cardiovasculares por las altas dosis de progesterona que contiene este anticonceptivo, por lo que se debe tomar sólo en caso de necesidad extrema y muy cada cierto tiempo.

Su consumo de forma frecuente pueden influir en la coagulación, aumentando el riesgo de trombosis venosa profunda y embolismo pulmonar, derrame cerebral y el infarto de miocardio.

Y si sufres ciertos transtornos como diabetes, hipercolesteremia, obesidad o si eres fumadora, o tienes antecedentes de enfermedades cardiovasculares, tendencia familiar a formar coágulos de sangre, estás más en riesgo de sufrir estas complicaciones. Por eso, en estos casos, abusar de este tratamiento de emergencia sería todavía más peligroso.

Otros efectos secundarios que se han registrado en los ensayos clínicos van desde trastornos en el aparato reproductor y las mamas, hasta la aparición de trastornos gastrointestinales y generales.

También se sabe que aumenta el riesgo de embarazo ectópico en mujeres con mujeres obesas, patologías hepáticas, hipercolesterolemia, diabetes o enfermedades cardiovasculares, que hayan tomado la píldora.

Un riesgo del que se habla poco es que no evite el embarazo, pues su eficacia no es del 100%, sólo es de un 85%, variando además según el tiempo que haya transcurrido desde la relación de riesgo.

Por lo tanto, y como versa el refrán, más vale prevenir que curar…


miércoles, 16 de septiembre de 2009

Diego El Cigala por los Niños de Palma Palmilla

(escrito el 6 de Agosto de 2009)


Las luces del auditorio del Palacio de Ferias y Exposiciones se apagaron para que la voz del inigualable Diego “El Cigala” iluminara una noche malagueña en post de la igualdad. Una noche que sirvió para quitar máscaras, para derribar falsos mitos: ni todos los artistas son divos lejanos de los problemas de la sociedad, ni los gitanos caen en esos ritulantes hándicaps en los que se acostumbran a quedar encuadrados. Una noche en la que arte y solidaridad se dieron la mano, para que el público en particular, y los niños de Palma Palmilla en general fueran los beneficiarios de hora y media de arte encaramados a un escenario en los que voz, música y mucho flamenco desfilaron con el único fin de asegurar uno de esos derechos básicos como es la Educación, que en barrios como el de la Palmilla parecen olvidarse, para emprender en contraposición el camino fácil del vandalismo y de la supervivencia.


No se puede dar la espalda a la realidad. La barriada de Palma Palmilla no es un barrio idílico; no es uno de esos lugares soñados para emprender un futuro, pero al igual que como Sabina versa en una canción, “ni todos los vascos van con metralleta, ni están locos todos por ser de la ET”, en la Palmilla hay esa bendita lucha contra uno mismo. Un barrio dual donde hay gente de la categoría moral como “El Chule”, uno de esos hombres que lucha contra su propio destino y que se desvive para que los pequeños, el futuro de una sociedad con visos de vicios autolíticos, tengan lo que quizás a él se le negó, el poder tener tan sólo las preocupaciones de un niño de Primaria, en el que el Colegio y los juegos típicos de la edad deberían ser las únicas ocupaciones a esas edades.
El Cigala, con su voz desgarrada contribuyó a una maquinaria puesta en marcha por muchas personas anónimas, que necesitan constantemente la ayuda de gente mediática para no caer en el olvido, para hacer que su obra no sea el sueño de una noche de verano y vaya arraigando, ante la falta de medios locales, la escasez de medios tecnológicos y económicos necesarios por desgracia para todo intento de avance.

Nadie dijo que fuera fácil, pero a buen seguro, que gente como el Chule y la asociación que él representa de “Gitanos de Palma Palmilla”, irá encontrando luz al otro lado de la nube negra, e irán derribando barreras, saltando obstáculos, quitando máscaras y haciendo cambiar etiquetas que por desgracia muchas veces son merecidas, pero que gracias a gente como el Cigala y su troupe, da un atisbo de esperanza al que agarrarse, al que aferrarse, y por el que seguir luchando merece la pena. Que así sea…

lunes, 14 de septiembre de 2009

Sevilla tiene un color especial

(escrito 31 de Julio 2009)




Nunca se da tanto como cuando se dan esperanzas. El Floren Team, esa superproducción faraónica formada en tan sólo un verano, desembarcaba en Sevilla para disputar las Semifinales de la PeaceCup en Sevilla, y hasta allí que fuimos para ver los primeros gambeteos de CR9 en España, los fogonazos de un Granero llamado a despuntar,… de en definitiva un equipo con visos de hacer algo grande, que sin embargo, cayó ante el mayor oficio de una Juventus que se tomó el amistoso como un partido de alta competición, y que a base de patadas y a un mejor posicionamiento, hizo que en directo presenciara la primera derrota de este ilusionante proyecto, en una Sevilla que no olió a azahar, ni a azabache, y que se llenó de merengue en un viaje relámpago a la eterna enemiga malagueña, una Sevilla que como versa la canción, tiene un color especial

viernes, 4 de septiembre de 2009

Guardias Centro de Salud

(escrito el 30 de Julio ´09)

Acostumbrado a ponerme el pijama blanco e ir con la lengua fuera, uno agradece sobremanera su primera guardia realmente tranquila, al calor del hogar, en ese Centro de Salud de la Palmilla con fama de chico malo, pero que hace pasar tardes de calma chicha, que dan lugar para el descanso, e incluso para estudiar y seguir formándose, algo que desde que empezó esta aventura ha sido difícil (por no decir imposible) de compaginar ante el aluvión de acontecimientos que se suceden sin dar una tregua.

Las Guardias del Centro de Salud son el meridiano opuesto a las vividas en el Hospital donde el tráfico se convierte en un ir y venir continuo de problemas que hacen que durante 24 horas no tengas tiempo para pensar en los tuyos. En el Centro de Salud todo es distinto: en la trinchera climatizada que es esa sala de estudio a modo de Biblioteca, uno espera durante toda una tarde a que el teléfono suene y reciba la señal de que un paciente ha llegado a la Consulta 20, ese coso donde uno puede coger el capote y lidiar peleas y problemas varios, que suelen venir con las manos bien juntas y con una pareja del cuerpo Nacional de Policía a modo de escolta.

En ese debut casero, la Guardia fue de las buenas; la tarde del cierre de Julio tan sólo tuvo tres visitantes, todos ellos de causas menores, y sin la responsabilidad que azota continuamente en el Hospital de referencia. El Centro de Salud es el nexo de unión, el filtro primario e imprescindible, ese paso previo que te da la tranquilidad de no tener que actuar de manera precipitada, ya que ante la duda siempre habrá una ambulancia a la puerta del Centro, y un R1 en las Urgencias del Carlos Haya, que con su mejor cara, esperará un puro venido de uno de los muchos Ambulatorios de una Málaga, cuna de esta nueva hornada, que poco a poco va quemando etapas, sin prisa pero sin pausa

sábado, 22 de agosto de 2009

Guardias por un Tubo: la Cuesta de Agosto

(escrito el 28 Julio ’09)

En el argot economista, hay una temida cuesta, la de Enero, ese duro mes en el que tras la pomposidad de la Navidad, los bolsillos se resienten y se entran en unos días de austeridad y tender la ropa antes mojada. Hay otro argot, el del Residente, que desconocía, pero que ya no se me olvidará, la temida cuesta de Agosto, esa rampa pronunciada a modo de multiplicaciones para cubrir las vacaciones de los muchos compañeros que inician un merecido descanso en este mes. Guardias y más guardias que se suceden y se convierten en la dinámica de unos compañeros que a base de intensas 24 horas nos estamos convirtiendo en amigos.


Desde el 28 de Julio al 20 de Agosto, día en el que comenzaré mi efímero descanso de dos semanas, tengo 8 guardias, un mete-saca no orgásmico que me hará vivir un atípico mes de Agosto, lejos de playas, piscinas, descanso y estudio, y me enclaustrará en la jungla del hospital, en ese ir y venir de pacientes, en ese artificial aire acondicionado que mitigará el calor de una Málaga que renace en verano, y de la que tendré que ser un espectador cuando las obligaciones me lo permitan.


A fin de cuentas el tiempo es relativo, y seguro que se encontrará un hueco para alguna que otra escapada, como Nerja, Rincón de la Victoria… un nuevo concepto de verano aún por descubrir pero seguro que recordado, el primer verano trabajando. Seguimos creciendo…

miércoles, 12 de agosto de 2009

Sala B: una de cal y otra de arena

(escrito del 23 Julio 2009)


Las presentaciones suman y siguen. Hoy los flashes enfocaban a esa desconocida sala B, el taller médico del Carlos Haya, que está en el rincón más recóndito del hospital, lejos de la vista de una multitud que no deja de agolparse a las puertas de unas Urgencias saturadas y desamparadas. La caseta de chapa y pintura como puede ser conocida, ya que es donde plásticos y traumatólogos lamen las heridas de unos pacientes que suelen ser jóvenes y sanos en contraposición al perfil del enfermo made in Policlínica. La Sala B es el filtro de unos residentes que se abren paso a codazos en esa jungla que son las Urgencias, esa depuradora que cuando la Poli empieza a saturarse sirve para dar salida a traumatismos y heridas, a esguinces, fracturas, vendajes, charpas y suturas, donde el hilo de seda sirve para sellar heridas sangrantes de politraumatizados y accidentados, donde los partes de esencia son el pan nuestro de cada día, y donde quién entra, casi siempre suele salir con algún elemento decorativo, llámese escayola, collarín o algún otro vendaje poco ortodoxo. Una sala en definitiva de bricolaje, donde apoyado en radiografías, uno puede dar salida a su destreza manual.




La Sala B es un páramo dentro del Hospital, un momento de tranquilidad en ese sinvivir del Carlos Haya, un oasis en medio de un desierto que se apoya en el terral del verano malagueño. Por lo general, los pacientes suelen agradecer el alivio inmediato de reducciones de luxaciones y fracturas, pero una tarde con la adrenalina sin ocupar los depósitos hasta el máximo, sirve para percatar la diferente ideología de los pacientes que suelen acudir al Hospital. Desde la admiración a la animadversión hay un amplio abanico de tonalidades, pero esta tarde me ha servido para empezar a saber lidiar con el perfil de paciente conflictivo que espera pescar en el río revuelto de su enfermedad; ese paciente que achaca sus males al médico de turno, y que espera con malas formas solucionar su problema de base o buscar alguna demanda de turno, algo por desgracia muy frecuente en los días que corren para aliviar sus males. Un paciente agresivo, que por desgracia es bastante común en Málaga, personas que tratan herir con sus comentarios y que esperan una mala contestación que sea el cobijo de una posible negligencia. Un problema al que hay afrontarse y que no se enseña en escuelas ni facultades, y de la que tan solo el tiempo nos enseñará con capotazos y destreza, y tras alguna que otra cornada, aprender a lidiar con esos miuras que acuden al redil del hospital en busca del todo o la nada, auspiciados en parte por lo caótico que en ocasiones es la larga espera de unas Urgencias de las que se sale cuando se entra pero no cuando se sale.




Pero todo no iba a ser malo. Una tarde en la Sala B también da para darse cuenta que aún quedan personas educadas que “admiran”, o al menos respetan la figura del médico, que en definitiva no es más que un currante curtido a base de horas y horas de estudio en post de hacer más llevadero el dolor de los demás. Personas que saben apreciar el sacrificio que supone estar 24 horas de Guardia perenne, al pie del cañón, indefensos detrás de una historia clínica que es nuestra herramienta, ese primer paso hacia el éxito efímero de un alta satisfactoria. Pacientes que agradecen y reconocen la no grata tarea que en ocasiones es estar al servicio del necesitado, la base angular de un muy correcto Sistema Sanitario como es el nuestro, esa piedra filosofal de la que todos, pacientes, enfermeros y médicos, somos responsables y debemos remar en la misma dirección

sábado, 8 de agosto de 2009

La Noche de Amaral

(escrito el 25 de Julio 2009)

A las 22:45h, el telón rojo que separaba al grupo Amaral de un auditorio totalmente abarrotado plegaba cayendo a los pies de un público entregado que se deshacía en palmas ante la máscara que escondía a Eva, el alma máter de un grupo que ha ido escalando paso a paso una cima inesperada cuando comenzaron su andadura.



Dos meses han sido suficientes para cambiar el concepto de una ciudad costera, Málaga, famosa por su turismo, su folclore y un boom inmobiliario llamado turismo que se desangra en tiempos de crisis. Una ciudad variopinta donde todos los estilos se aúnan para ser un gran destino: deporte de primer nivel (Málaga CF, Unicaja), espectáculos musicales todas las semanas, cultura, y una amplia variedad de ocio enmarcada en ese coloso hospitalario llamado Carlos Haya, que queda bañado por unas playas decentes pero numerosas, hacen de Málaga una ciudad de primer nivel, una experiencia digna de ser vivida.

Marta, Sebas, Guille y los demás no estuvieron solos. Juan Aguirre a la guitarra, con su gorra calada y esa eterna y dulce mirada puesta en una Eva, que con su voz y su entrega, fueron capaces de armar un espectáculo de dos horas de duración en el que hubo cabida para los grandes temas de un grupo añejo del panorama nacional, que encandiló a un auditorio repleto entre los que los cuatro nuevos fantásticos (llámense Santi, Agustín, Ricardo y servidor) se encontraban, fueron el preludio perfecto para emprender una nueva noche de conquista malagueña.




Siempre con la mirada puesta en el concierto de los conciertos, en ese Raphael omnipotente que cerrará el verano en la Costa del Sol, los caminantes hacen camino al andar. ¡Escándalooooooooooooo!... y es que como dice el niño de Linares, Vive la Vida!!



“El éxito consiste en alcanzar lo que se desea, la felicidad en desear lo que se alcanza”

martes, 4 de agosto de 2009

Avisos Domiciliaros: en el corazón de Palma-Palmilla

(escrito el 20 de Julio 2009)

Se dice, se rumorea, se cuenta, que la Palmilla tiene el dudoso honor de estar compitiendo por el top ten de los barrios más inhóspitos del mundo. El Bronx newyorkino, las 3000 viviendas de Sevilla… son algunos de sus contrincantes, o al menos eso es lo que la fábula contaba.

El caso es que hoy se cumplen dos meses desde que desembarqué en el Centro de Salud de dicha barriada, y hasta la fecha no había tenido el privilegio de adentrarme en el corazón de la Palmilla, ese recóndito lugar en el que el tiempo parece anclado a unas marras pesadas que lo postran a la dejadez, donde el tiempo parece detenerse ante la dejadez de una población resignada a su sino.


Mucho había escuchado sobre lo que me esperaba al comenzar la residencia tras (hasta la fecha) la acertadísima elección del Centro de Salud. Mucho había también visto ante lo que me esperaba (especial Callejeros), pero lo cierto es que hasta la fecha, mi vida en el barrio tan sólo se limitaba a un consistorio ubicado junto a la carretera, encuadrado entre un cónclave de lujo, escoltado a ambos flancos por el estadio de fútbol de la Rosaleda y por el otro por la Comisaría de Policía, y a los escasos 100 metros que separan del Centro de la Tercera Edad donde suelo desayunar. Una muestra demasiado pequeña para poder definir a un barrio con fama de duro, que hasta ahora mostraba su fama de tipo malo en algún que otro paciente con ganas de bronca, con maldiciones ante la no concesión de los caprichos a los que el actual sistema sanitario parece obligado a conceder, ante esa mezcla étnica que se agolpa en las salas de esperas de las consultas, y a esas familias desestructuradas, en las que niñas de 19 años son ya madres de hasta 4 criaturas.


Pero hoy era el día para dejar de hablar de oídas y pasar a hacerlo con propiedad. Maletín en mano era el turno de convertirme en Doctor Ulises y salir a patearme unas calles desconocidas que he de reconocer, sorprenden bastante la primera vez que las recorres. La vida de un Centro de Salud no se limita a la firma de recetas y bajas laborales como voy apuntando a lo largo de este blog: Planificación Familiar, talleres formativos, cirugía menor, Urgencias… un pequeño cajón de sangre ambulante en lo que uno puede ir colmando sus expectativas si sabe llamar a la puerta oportuna. Y también, está la opción de los Avisos Domiciliarios, el visitar la casa de aquellos enfermos que no pueden acudir por sus propios medios a la consulta, y para los que todos los días hay una hora prefijada para ese tipo de citas.


El mito de la Palmilla es un mito veraz, no una fábula contada por un loco pasada de boca en boca. Cuando uno recorre sus calles, y se tropieza con la triste realidad, piensa cómo se puede entrar en ese proceso autolítico de dejadez y desidia, cómo una gente se deja arrastrar por esa corriente invisible que los va apartando del resto de la sociedad. Suciedad, ruina, cloacas a pie de calle donde ratas campan por sus anchas, entre los juegos de una chabacanería que se agolpan en post de un balón, en post de un absentismo escolar, en torno al camino fácil de la delincuencia, y a ese coqueteo continuo y temprano con el oscuro mundo de las drogas.


Pero Palma-Palmilla no es sólo eso; es la gran confrontación, donde entre bloques medio en ruinas, donde las bolsas de basura pueden alcanzar el quinto piso del hueco de las escaleras, se pueden ver aparcados vehículos de alta gama; donde en casas ruinosas se pueden ver televisiones de plasma de última tecnología, dignas de un escaparate de un gran Centro Comercial. En hogares que no tienen nada, pero que te ofrecen todo cuando entras a visitarlos, en ese elenco de grandes personas que se albergan en medio de la nada dejada de la mano de unas autoridades que miran a otra parte, en esos ciudadanos de segunda categoría entre los que se encuentran bellísimas personas, resignadas a vivir entre esa lacra que es la droga y que a buen seguro que es el motor de una barriada de contradicciones como esta de Palma Palmilla, ese géminis zodiacal en el que hoy me he adentrado.



El destino está escrito para ser cambiado, y el deseo debe de ser el motor del cambio. Tarea difícil de la que a buen seguro muchos antes han claudicado en el intento, pero es tiempo de reflexión, a fin de cuentas, querer es poder

domingo, 26 de julio de 2009

Pasando por Taller

(escrito el 16 de Julio de 2009)

El Centro de Salud es ese gran desconocido; esa industria que para muchos se limita a recetar y dar bajas laborales, tiene en su abanico de Servicios una amplia gama de oportunidades. Tras muchos días poniendo Implantes (un novedoso método anticonceptivo que algún día desplegaré en un artículo), control de embarazos y citologías, hoy tocaba el turno de romper la rutina de pacientes y enfermedades haciendo un break con Cirugía Menor.


Un mini quirófano a pie de calle donde lunares, verrugas y uñas son el pan nuestro de cada día, y permiten hacer bricolaje médico y quitar el gusanillo de un posible cirujano frustrado. Anestesia, bisturí eléctrico… para desmitificar a un gremio tan oscuro e inalcanzable como es el de los cirujanos, esos virtuosos que juegan con la vida de las personas entre la asepsia del quirófano.


Tras debutar y quemar algún que otro lunar y cortar unas cuantas verrugas solares, llegaba el turno de pasar por el taller a servidor y aprovechar los Servicios del Ambulatorio e iniciarme en el arte del culto al cuerpo, ese hobby del que personajes como la Obregón son asiduos clientes. Como todavía el botox no me hace falta, era el turno de comenzar quitando una molesta verruga a nivel umbilical, y oler por momentos a carne quemada, ese olor tan típico del bisturí eléctrico, que hace rememorar esas horas de prácticas como espectadores a pie de quirófano, intentando coger un sitio privilegiado para ver la destreza y el arte de unos más artistas que médicos.


Como hay que cundir con el ejemplo, hoy he sido paciente por unos minutos; y es que no es bueno olvidar de dónde venimos para saber dónde queremos ir

miércoles, 22 de julio de 2009

Boda I: Año I: Teresa-Alexis

(escrito el 10 julio de 2009)

Entramos siendo niños y salimos siendo hombres y mujeres. Cuando hace ya siete años comenzamos la andadura común que nos hace ser lo que hoy somos, nadie podía imaginar que el paso del tiempo nos iba a devorar y moldear de la manera que lo ha hecho, cual efecto corrosivo de las olas del mar que forja acantilados y moldea lo imposible. Inmersos en nuestro mundo de fantasías, de estudios, exámenes y demás menesteres, a veces perdemos la perspectiva que nos hace sentirnos Campanillas en un mundo de Peter Pan.

Hoy viernes, la primera loba de la camada se ha comprometido, ante los suyos, en el altar, sorprendiendo a propios y extraños por lo inesperado del evento. Teresa y Alexis han dado el paso más importante de sus vidas, con un golpe de timón inesperado que nos hace despertar del letargo en el que estábamos inmersos. Los tiempos de la infancia quedaron atrás, cuando en el altar, dos enamorados que superaban miedos y rompían barreras se daban el “sí quiero”, que dejaban atrás una vida tranquila y asegurada para emprender una aventura de emociones, dos jóvenes dispuestos a arriesgarlo todo para ganar su particular paraíso en vida.


Un amor de película forjado en la lejana Venezuela, para un guión de novela romántica, y es que el amor no entiende de distancias ni de culturas, de idiomas ni de obstáculos. Nadie dijo que iba a ser fácil, pero el primer paso para un final común ya está dado. Una casa con cimientos que han dejado el tejado para el final y se han puesto a construirla como dos jornaleros, de sol a sol, con más herramientas que sus propias manos y un sentimiento que a buen seguro les haga superar imposibles. Que la felicidad sea el faro que alumbre vuestra vida, que todas las noches sean noches de boda, que todas las lunas sean lunas de miel.



Un brindis por el nuevo matrimonio.



¡Vivan los novios!

Se abre la veda de bodas, el pistoletazo de salida ha sonado. Que el ritmo no pare…




Efesios 5:31 Por esto dejará el hombre a su padre y a su madre y se unirá a su mujer, y serán los dos una sola carne

Foto Oficial Recepción COM Málaga

Ha costado, pero por fín consigo la foto oficial de la Recepción del Colegio de Médicos. La pregunta ahora es, ¿dónde está Wally?

miércoles, 15 de julio de 2009

Un Domingo Cualquiera

(escrito el 5 de Julio de 2009)

Dios creó el Domingo para descansar, o al menos eso se ha dicho, pero en la sombra del anonimato siempre se encuentran esos servicios subordinados al descanso y el bienestar de los demás. Cuando uno piensa en el ocio siempre le viene a la cabeza el sector Servicios, ese gremio que se encarga de nuestro descanso, en el bar, en la discoteca, en las vacaciones, en esos fines de semana de relax y disfrute… un gremio en el que nunca había caído era en el de la sanidad, pero a buen seguro que no se me volverá a pasar por alto, porque la Guardia que tuve este domingo es de esas que no se olvidan.


Cuando uno piensa en las 24 horas de una guardia, le cuesta imaginar que la tensión sea una fiel compañera, pero el ser humano, ese gran desconocido, encuentra en esos límites impensables la motivación para la superación. Este domingo es uno de esos ejemplos, y es que cuesta creer, que uno, recién aterrizado como lo estoy yo, pueda aguantar a una velocidad de crucero un viaje al que se cree que aún tenemos que ir en bicicleta. Era la primera Guardia Oficial en la que me encontraba emancipado del amparo de los R2, pero uno nunca superará sus miedos sino trata de vencerlos. Hoy, en las trincheras de las consultas, mientras me zafaba con el máximo desparpajo que aún mi dilatado desconocimiento me dejaba, uno en ocasiones llegaba a sentirse parte de esa máquina engrasada que es un Hospital de la envergadura del Carlos Haya. En 24 estresantes y muy agobiantes horas, en las que el Servicio se vio desbordado por el aluvión de enfermos que acudieron a la puerta, a un recién llegado le dio para enfrentarse a 32 personas, a sus problemas y sus preocupaciones, para a modo de tirita intentar taponar la herida que mella la flaqueza de la especie humana.


24 horas, con sus 1440 minutos, dan para hacer que un Domingo cualquiera para la mayoría, se convierta en un Domingo inolvidable, en la antítesis de lo esperado, en las prisas, exigencias y obligaciones que se contraponen al día supremo del descanso. 86400 segundos que dan para que uno se inicie en eso de los diagnósticos galénicos y llegue a dar con una diverticulitis, con una agresión, con un conato de sobredosis o con banalidades que para el paciente son lo más importante en el aquí y ahora.


Nadie dijo que iba a ser fácil, ni nadie dijo que un Domingo es un Domingo. Aquí uno come cuando puede, duerme cuando puede, y ante todo se está al servicio de todo aquel que llegue, sea el día que sea, la hora que sea, o la gravedad que padezca, al fin de cuentas es lo que leímos el día de nuestra graduación, el orgullo de un Hipócrates que espera que sus nuevos pupilos crezcan en el fragor de la batalla

martes, 14 de julio de 2009

Poderoso Caballero es Don Dinero

(escrito el 30 de Junio de 2009)

Parecía que no iba a suceder, pero por fin llegó el tan esperado momento. Tras toda una vida esperándolo, los 40 días que llevábamos trabajando por amor a ese arte llamado Medicina, iban haciéndose duros, en una particular cuesta de Junio. Por fin nuestra primera nómina oficial como empleados de esa gran empresa llamada SAS.
A uno, experto malabarista con eso de los números, que ha aguantado con más que dignidad la ayuda altruista de unos padres que no me han descuidado ni un solo momento, ver como los dígitos se acumulan en una raquítica cuenta bancaria, es momento de orgullo y satisfacción, cual palabras borbonescas en pleno auge navideño. Llegó el momento de reír (sin abusar) y de algún que otro caprichito, que para eso nos ha costado lo nuestro: mucha sudor, sangre en algún que otro caso, y lágrimas que pueden haber sido vertidas en este trámite.
Con la adquisición de un nuevo coche que suplante a mi querido Micra, el primer capricho personal ha sido hacerme socio del Málaga. París bien vale una misa, y la ocasión lo requería. Ya vendrán tiempos de tempestades y malos aires, pero de momento, carpe diem, para lo demás ya está la Master Card

Ahora que sé lo que cuesta, a buen seguro que se valorará más

Permítanme tomarme la licencia de homenajear a Don Francisco de Quevedo

PODEROSO CABALLERO ES DON DINERO




Madre, yo al oro me humillo,

Él es mi amante y mi amado,

Pues de puro enamorado

Anda continuo amarillo.

Que pues doblón o sencillo

Hace todo cuanto quiero,

Poderoso caballero Es don Dinero.



Nace en las Indias honrado,

Donde el mundo le acompaña;

Viene a morir en España,

Y es en Génova enterrado. Y pues quien le trae al lado

Es hermoso, aunque sea fiero,

Poderoso caballero

Es don Dinero.


Son sus padres principales,

Y es de nobles descendiente,

Porque en las venas de Oriente

Todas las sangres son Reales. Y pues es quien hace iguales

Al rico y al pordiosero,

Poderoso caballero

Es don Dinero.


¿A quién no le maravilla

Ver en su gloria, sin tasa,

Que es lo más ruin de su casa

Doña Blanca de Castilla?

Mas pues que su fuerza humilla

Al cobarde y al guerrero,

Poderoso caballero

Es don Dinero.


Es tanta su majestad,

Aunque son sus duelos hartos,

Que aun con estar hecho cuartos

No pierde su calidad.

Pero pues da autoridad

Al gañán y al jornalero,

Poderoso caballero

Es don Dinero.


Más valen en cualquier tierra

(Mirad si es harto sagaz)

Sus escudos en la paz

Que rodelas en la guerra.

Pues al natural destierra

Y hace propio al forastero,

Poderoso caballero

Es don Dinero.



Don Francisco de Quevedo

lunes, 13 de julio de 2009

Recepción Oficial COM

(escrito el 30 Junio de 2009)

Con la de esta tarde-noche, se acabaron las presentaciones. La última y la de mayor postín, la del Colegio de Médicos de Málaga, que recibió con los brazos abiertos a sus nuevos hijos, a sus nuevos integrantes, a esa hornada de R1 recién salida del horno.


Selecto club que aúna grandes instalaciones con mejores personas. Bienvenida con premio, ya que nos recibieron con un título, un cenicero, copa de espera, orquesta en directo…


Unos privilegiados por todo lo que nos está tocando vivir, aunque no hay que olvidar que la fortuna no se encuentra, se trabaja, el fruto a tantos años de sacrificio, la recolección tras una cuidada y esmerada siembra



lunes, 6 de julio de 2009

Apatruyando la Ciudad

(escrito el Lunes 29 de Junio del 2009)

Tenemos, o al menos esa es mi percepción, una visión demasiado idealizada de la Medicina, como ente y como ciencia, que queda enmarcada al Hospital, al especialista más especializado, a lo que se aleja de la norma y sin embargo es lo menos frecuente pero lo más valorado. Una visión falseada que prensa, facultades y profesionales se encargan de dar a un mundo exterior ansioso por crear nuevos mitos y secundar la imagen del médico de toda la vida.


Hay que bajar al albero para darse cuenta que no es oro todo lo que reluce, que hay luz donde tan sólo se muestra oscuridad. Hace ya algo más de un mes que desembarqué en esta aventura malagueña, y entre cursos, guardias y Centro de Salud, me estoy dando cuenta que la Medicina es un arte que no entiende de corrientes vanguardistas, que tiene sus adeptos para cualquier artista que fonendo en mano se atreva a pintar uno de esos cuadros a modo de curación.


6 años de carrera pueden parecer que dan para mucho, pero echando la vista atrás y visto lo visto en este mes como trabajador, uno se da cuenta que las prácticas de la carrera son como matar moscas a cañonazos.


El día de este Lunes 29 estaba reservado para una de esas nuevas experiencias religiosas. Tocaba el turno de la guardia DCCU, que por el nombre puede parecer algo futurista. La Unidad de Dispositivos de Cuidados Críticos y Urgencias, o lo que es lo mismo, la ambulancia, puede parecer el patito feo de la familia, el gran olvidado en una dinastía de prestigio que en ocasiones se olvida de sus raíces, pero que es en ocasiones el eslabón inicial, y por lo tanto, fundamental, preludio de todo lo demás, el comienzo de un engranaje programado que requiere de todos sus integrantes.


Cuando las luces de la ambulancia iluminan el tráfico malagueño, y el ensordecedor ruido de la sirena ondea a toda velocidad, parece que un halo mágico envuelve a ese automóvil que conduce esperanza. Cuenta la Biblia que Moisés abrió las aguas del Mar Rojo. Algo parecido siente uno cuando en pleno tráfico ves como los coches consiguen el imposible de hacer espacio para dejar paso, a una ambulancia ultra equipada en la que todo está aprovechado y medido hasta el último milímetro.


Con el trabajo en el DCCU, se consigue algo que no se tiene en ningún otro trabajo. Consigues entrar en la casa del enfermo, y aprendes a veces con demasiada crudeza la realidad del día a día de las personas, que disfrutan y sufren, que ríen y lloran, que sanan y caen enfermas, que tienen necesidades, carencias, que viven en condiciones lejanas a lo esperado y que hace que uno reflexione sobre lo que tiene y lo que quiere, que te hace ver la vida con otros ojos, que te humaniza y te hace bajar de la nube de glamour que amenaza con devorarte

viernes, 3 de julio de 2009

Sólo ante el Peligro

(escrito el 24 de Junio de 2009)

Gatear es el primer paso para aprender a caminar. Se acabó ese periodo de prueba, tras un mes como aspirantes a médicos, cuando Julio marque su primer día, seremos “los mejores médicos”, los que más saben, los que más seguros se muestran, los que cogen el capote y se ponen a lidiar con esos morlacos que llegan a la puerta de Urgencias a modo de pacientes.

La naturaleza es cruel con sus nuevos seres, ya que en sus primeros momentos de vida, las nuevas criaturas deben aprender a sobrevivir por ellos mismos, en esa jungla que es la madre fauna. Para nosotros, los Residentes del Carlos Haya, este cambio no ha sido tan traumático. Cierto es que una guardia supone convencimiento, fuerza, coraje y sobre todo muchos nervios e incertidumbre ante el reto que es cada paciente, pero también es cierto, que se agradece ese mes de gentileza dado por los altos cargos para dejar el nido vacío sin esa sensación traumática de desconsuelo

Tras 8 días de curso, se supone que somos unos expertos en todo lo relacionado con las Urgencias hospitalarias. 40 horas lectivas en las que hemos abarcado todo lo que a groso modo es la piedra angular de unas Urgencias, de las que en Julio seremos sus principales valedores, ya que la proporción 6-6 se romperá en un inquietante 5-3 a favor de los R1. Un curso que deja una sensación de vacío, ya que tras escuchar charla tras charla, tras ver diapositiva tras diapositiva, tras recordar los tiempos no tan lejanos de Universidad, servidor tan sólo recordará con agrado las charlas de Urología y de Electrocardiografía, ese gran desconocido del que ya tenemos las herramientas necesarias para enfrentarnos a él con algún tipo de garantías. El resto, útil por su fondo pero poco interesado por las formas, aunque bueno, a caballo regalado no se le mira el diente, y tenemos que agradecer que aunque tarde, se haya hecho un curso que demandábamos para utilizarlo como parapeto, como seguro de vida, como ese Valium de 5mg sublingual a modo de ansiolítico.
La carrera de fondo está a punto de comenzar. Hasta ahora, sólo estábamos haciendo el calentamiento, pero ya estamos en la línea de salida, esperando un pistoletazo que tendrá lugar en cuestión de horas. La hora de los valientes, de los toreros, pero sobre todo, la hora de los prudentes, cada paciente es un mundo y pese a no tener miedo, no podemos perder un respeto imprescindible para evitar unos disgustos que seguro que a lo largo de nuestra profesión médica aparecerán.

Se acabaron los cursos, se acabaron las gentilezas, empieza realmente lo bueno, por lo que nos hemos tirado toda una vida estudiando. A partir de ahora, las Urgencias de Málaga serán nuestras, que Dios nos pille confesados.

Hoy me siento como Gary Cooper en “Sólo ante el peligro”, pero como diría Juan Luís Guerra, me sube la bilirrubina. Yes, We Can!!