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viernes, 1 de febrero de 2013

El #MIR2013 en números


Son las 18:00h del primer día de Febrero cuando empiezo a escribir estas palabras. Es el quinto día de una semana que coquetea con finalizar. Quedan 22 horas, 1.320 minutos o 79.200 segundos para que sean las 16:00h del temido por much@s 2 de Febrero, día que no marca la cuenta atrás de la profecía de los mayas sino el examen MIR, la oposición de cinco horas que dictará el futuro inmediato de tod@s ellos blandiendo el telón del duro trabajo que a las 21:00h será pasado.

En la mayoría de los casos han sido 8 intensos meses de estudio en los que la media diaria de 9 horas, han puesto el registro final en 2.160 horas de estudio, flexo y codos, lo que viene a significar 90 días de exclusividad y dedicación absoluta por y para este examen MIR, en los que no existen noches ni días, ni fronteras más allá del sueño que cada uno tenga por meta.

Y ese tiempo que ha parecido anclado en los últimos meses, amenaza ahora el sistema nervioso de tod@s los opositores que esta tarde y mañana por la mañana verán como las agujas del reloj se mueven como dagas en su muñeca ante la inminente caída de la tarde.

Son finalmente 13.664 los llamados a presentarse a este examen, para un total de 6.389 plazas que se repartirán por riguroso orden entre l@s opositores en función de la nota obtenida que llenarán dentro de unos meses los hospitales de las 17 Comunidades Autónomas de este país. 235 preguntas con una única opción válida entre las 5 que plantea cada enunciado, la decisión entre 1.175 variantes, el demostrar en 300 minutos todo lo que has aprendido durante 6 años (en el mejor de los casos) de carrera más los 9 meses de clausura preparando el MIR.

Y llegarán las 21:00h, y firmarás el examen, y lo entregarás, y saldrás con la sensación agridulce de haberte dejado el alma en esta presa pero con el pero de esa pregunta que se queda levitando en tu mente durante los próximos días, martilleando ante la duda entre dos opciones. Y pasarán los días, se sucederán sin más planes que el ocio, el descanso y la espera de ir a Madrid para elegir plaza, subir al estrado, pulsar el botón rojo y certificar tus próximos cuatro años a modo de una especialidad, una ciudad y un Hospital que realmente te enseñarán el noble arte de la Medicina.

Quedarán 137 días para que hagas posesión de tu cargo, te enfundes tu bata, te cuelgues el fonendo y presumas del título de “Médico Interno Residente” que encabezará la placa con tu sonriente y bronceada cara, los mismos 137 días que a mi me faltan para dejar mi puesto, mi plaza y pasar de ser un médico interno residente a un facultativo en busca de cátedra donde desempeñar todo lo aprendido en este Máster intensivo que son los cuatro frenéticos años de residencia en los que aprenderás mucha Medicina, conocerás a gente increíble, descubrirás límites que jamás creíste poder conquistar y recibirás las lecciones más valiosas para la vida que jamás se enseñaron en Facultades ni se estudiaron en libros, que te harán llorar, emocionarte y sonreír ante la infinidad de historias de las que serás cómplice.

Esta historia versada en números no se trata de una ecuación imposible de uno de esos enunciados de Bioestadística en los que parece formularse la vida del médico en ciernes. Esta entrada matemática tiene como finalidad desterrar la idea que nos tortura, que nos persigue, que nos somete hasta martirizarnos de que somos un número, una aspiración, un puesto, una simple ordenación numérica en medio de esta cadena montada que fabrica médicos pero destroza sueños con la misma frialdad industrial. Esta entrada es para recordarle a cada uno de los que mañana se enfrenta al MIR, que pase lo que pase durante el examen, la vida va más allá del puesto en el que finalmente quede, del número con el que le catalogarán. Yo, que fui el 5500 del MIR ´09, me he dado cuenta que la etiqueta que nos cuelgan hay que tirarla y disfrutar de la vida y las posibilidades que a partir de mañana y gracias a vuestro gran esfuerzo, se os brindan.

Disfrutad de estas 21 horas y media de espera, disfutad de las 5 horas de examen, como si fuera la experiencia única que será, ya que no existirán más 2 de Febrero de 2013. Y sobre todo, sea cual sea el resultado, daros la oportunidad de amar vuestra elección, de empatizar con la especialidad que elijáis, aprender de cada paciente que verá en tod@s vosotr@s una vía de escape. En definitiva, ser todo lo felices que os merecéis, y esto, amig@s tod@s, no lo da el número del puesto en el que quedéis sino vuestra actitud positiva ante la vida

24 Enero ´09. Pocas horas después de terminar el MIR. Ha llovido desde entonces....


POSDATA: quiero dedicar sobre todo esta entrada a los compañeros de AULAMIR donde yo me preparé el MIR y donde me enseñaron que la felicidad es una herramienta que cada uno tenemos que no se ajusta a puestos ni número de orden. A los compañeros que años atrás terminaron otra especialidad y que ven el MIR como la vía de escape del inmediato futuro laboral; a los jóvenes doctores que mañana se examinan y que he seguido a través de la blogosfera y Twitter y a GangasMIR por facilitar como siempre los datos y ser la calculadora de las emociones de todos los opositores que encontramos en su blog el consuelo a nuestras infinitas dudas. En definitiva, sirva esta entrada para darle un beso o un abrazo a tod@s los que mañana os enfrentáis a vuestras inseguridades.



“Sueña, nunca dejes de soñar... si pones tu alma y tu corazón en un sueño, el universo conspira para ayudarte a conseguirlo”

miércoles, 25 de enero de 2012

Llegó la hora: MIR ´12

Puede que esta entrada haya caído en tus manos como una patata caliente a punto de estallar. Seguramente lo que menos necesites sea leer tras estos interminables meses que este sábado llegan al punto final en los que has pasado la mayor parte de tus eternos días, de tus semanas cíclicas sin salida ni meta encerrad@ en tu habitación o en la biblioteca de turno, en ese altar improvisado en el que has convertido tu escritorio. Si efectivamente te sientes identificad@ y sabes de lo que te estoy hablando, es muy probable que este sábado busques entre tu armario alguna ropa talismán y recorras el camino al sitio donde te encerrarás frente a ese morlaco llamado MIR por el que llevas toda una vida luchando con la sensación de un funambulista que camina sobre un alambre que separa la gloria del abismo.

Este sábado es el día por el que llevas toda una vida preparándote. Cuando en preescolar aprendiste a atarte los cordones, cuando memorizabas las tablas de multiplicar, cuando hacías dictados con perfecta caligrafía, cuando ibas superando las pruebas a modo de exámenes con buena nota, cuando en ocasiones tenías que decir no cuando te hubiera gustado decir sí, cuando veías en Selectividad un fin del mundo que nunca llegó, cuando quizás descubriste que Septiembre existe en tus años de Universidad... Pequeñas e insignificantes decisiones que te han hecho estar este sábado encerrad@ en un aula que durante 5 intensas horas será el centro de tu Universo.

Seguramente mires el calendario o el reloj y tengas la sensación asfixiante de que el tiempo no avanza, que la espera no dará jamás sus frutos... Esta entrada bien pudiera ser como una benzodiacepina ansiolítica pero no encontrarás muchos mensajes en los que te deseé suerte. Lo que sí leerás es mi felicitación por el trabajo bien hecho, por estos intensos meses de estudio que quizás tan sólo tú sepas valorar como se merecen cuando el ruido de esta cascada llamada MIR se aleje de ti y puedas mirar más allá de la inmediatez del 28 de Enero. Cuando uno lo da todo, nunca se podrá reprochar nada. Aunque la masa social con una sola cabeza pero con muchas voces se limite a verte como un simple número, como una elección ya en primavera en la que decidirás tu futuro inmediato en el plazo de cuatro-cinco años tienes que tener claro que tú no eres tan sólo ese número que te ponga entre el resto de tus "oponentes"sino todo lo demás que tan poca gente podrá llegar a ver jamás.

Son las 16:00h. Nervios, tensión, responsabilidad. Ves imágenes, piensas, contestas, dudas, cambias, vuelves a contestar... Son las 21:00h... comienza tu nueva vida con la sensación agridulce que da la incertidumbre. Te abrazas con los tuyos, algún@s incluso lloraréis al ver a un ser querido que te mira con los ojos henchidos en orgullo. Planificas el mañana sin la obligación de poner el despertador... te abandonas a la fiesta nocturna o al descanso placentero del trabajo bien hecho. Piensas como invertir tu vida hasta Mayo; empiezas a pensar en destinos, en especialidades, en pros y contras...Eres libre.

Todo esto que parece tan lejano es el futuro inmediato que os está esperando. Pero hasta entonces seguir luchando por darlo todo en cada momento de vuestras vidas, luchar cada pregunta como si la vida os fuera en ello, dudar os hará grandes, superar vuestros miedos os hará crecer como personas. Dejaréis de ser estudiantes para por fin ser médicos de verdad. Tenéis la inmensa fortuna de tener cuatros años por delante de trabajo "asegurado" (esperemos que la maldita crisis no nos lleve por delante); disfrutaréis descubriendo que sabéis más de lo que creéis, que lo visto en tediosas clases magistrales tiene su práctica en el día a día. Os enamoraréis de la especialidad elegida sea o no vuestra primera opción, conoceréis a compañeros que os harán descubrir nuevas experiencias. Lloraréis de alegría y de tristeza en alguna guardia, descubriréis el éxito y también el fracaso y volveréis a ver en la meta del mañana la meta definitiva y recordaréis como una experiencia pasada los nervios que ahora sientes al leer estas líneas

Enhorabuena por adelantado, justicia...y un poco de suerte que eso nunca viene mal



"Me enseñaron a competir y mi mejor competición ha sido no hacerlo nunca"


Esta foto es del 24 de Enero del 2009. El puro de la LIBERTAD tras hacer mi examen MIR. Actualmente R3 de MFyC en Málaga. Ha llovido tanto desde entonces...

sábado, 5 de noviembre de 2011

AulaMIR: el musical La vuelta a la rutina interpretativa


(5 Noviembre ´11)

Ha pasado poco más de un año desde que el telón del Palacio de Congresos de Granada blandiera el telón tras los desgarradores acordes de la guitarra eléctrica que ponía ritmo al Médicos de Verdad (versión Bad Romance). La mayoría de los “actores” que soñaron y soñamos con ser protagonistas de un musical se han curtido a lo largo de estos meses en los diferentes hospitales elegidos para su misión, pero ese recuerdo lejano de subir a un escenario y sentir los nervios del directo y la improvisación, se hacen patentes cada vez que toca recordar ese recuerdo imborrable.

 




 Con la visión generalizada que da el paso del tiempo, ahora puedo decir sin miedo a equivocarme que lo que entre todos conseguimos el 23 de Octubre fue algo grande, muy grande. Lejos de los particulares y respetables puntos de vista, lejos de que alguien se pudiera aburrir o hacérsele largo la actuación, aquel musical de más de tres horas de duración, en aquel carrusel continuo de cambios de vestuario y decorados, de aquella sucesión de canciones adoptadas y cantadas por unos profanos de la materia que durante esa noche se sintieron profesionales


Y este sábado, aprovechando la celebración en Granada de la reunión andaluza de Colegios de Médicos tocaba volver a subirse al escenario con una miniversión del musical, con una selección de canciones que dejaban a otras en el tintero y a muchos compañeros que no pudieron desplazarse por obligaciones laborales. Pero el espíritu de este musical y las gentes que lo componen no entiende de lamentos ni penas. No estaba pero se podía escuchar la voz melódica ni Erika, sentir la energía de Juanma, el cuerpo de Navea, los bailes de Yessica y así cada uno de los que no estuvieron pero los que nunca se irán.


Algún día cuando los focos ya no apunten a AulaMIR: el musical recordaremos estas actuaciones, estas horas sobre el escenario, y visualizaremos videos y fotos. Quizás no seamos capaces de reconocernos en ellos por el paso de los años, pero sí al compañero y amigo que compartió con nosotros esta fascinante experiencia.



sábado, 5 de febrero de 2011

PROYECTO MIR 2.0 Correción MIR ´11: todo hay que tomárselo con humor

Emilenko lanzó la propuesta y la blogosfera sanitaria se ha puesto en marcha, y desde varios blogs se han ido comentando ciertas preguntas en lo que se ha venido a conocer como Proyecto MIR 2.0 (algunas de ellas, bastantes, han rozado el esperpento) según la especialidad del autor del blog en cuestión.

Como no hay nada de Medicina de Familia ni como Urgencias como tal, quiero aportar mi particular granito de arena a modo de humor, ya que tras la existencia del acomplejado de turno del Ministerio con algún trauma infantil para haber puesto este tipo de preguntas, hay gente que ha sufrido en primera persona este examen y ha sabido ver el lado positivo

Os dejo estas tres joyas a modo de vídeo




jueves, 27 de enero de 2011

MIR 29 E: Esto no es un Simulacro

Cuando el calendario marque en rojo el día 29 del primer mes de este 2011 será el día, tan esperado y temido a la vez. El día de la verdad, el de la liberación, el del juicio final. Ese día por el que cada uno de los que se examinen llevarán peleándolo desde que nacieron, con cada decisión diaria, con cada paso, con cada tropiezo, con cada curso aprobado, con la decisión de estudiar bachillerato de Ciencias, con una selectividad solventada con nota, con cada toma de apuntes en la facultad, con cada cuatrimestre al limbo, con todas las horas invertidas en bibliotecas y bajo la tenue luz de un flexo, con cada brindis en la cafetería de la facultad… Toda una vida para poder mirar a la cara y tutear a una oposición que pese a parecer un trágico final no es más que el comienzo de una nueva vida que es un canto de sirena.

Hoy hace justamente dos años y seis días, servidor que hoy os cuenta batallitas a modo de cuaderno de bitácora, subía las escaleras de la Facultad de Farmacia de Granada en una tarde gélida y lluviosa, con la certeza absoluta de que el sufrimiento de libros, preguntas, simulacros, incomprensión y por qué no decirlo también de vacío tenía las horas contadas, 5 para ser más exactos, el tiempo que tarda en iniciar el examen, 300 minutos en los que el futuro parece jugar en el alambre de nuestras expectativas.

El examen no será una ruleta rusa, pero tiene parte de cara o cruz. Habrá quién supere sus expectativas, otros las cumplirán, y otros, los menos, verán minimizados sus anhelos por una mala tarde o por una mala jugada de un sistema nervioso en máxima actividad. Pero todos tendréis la misma sensación de satisfacción personal, ya que cuando uno lo da todo no se puede reprochar nada.

Cuando el reloj marque las 21:00h y salgáis de nuevo a la calle y os enfundéis en los brazos de vuestros seres queridos, veréis a través de vuestros cansados ojos la orgullosa mirada de todo aquel que sabe todo lo que ha hecho falta para estar ese día, a esa hora, en el lugar oportuno.

El MIR, ese tirano coloso que parece amenazar nuestras más sólidas rutinas personales puede ser una de las experiencias más desagradables, pero también puede ser una oportunidad para conocernos mejor, para saber dónde vamos y hacia dónde queremos ir, una oportunidad para conocer y hacer amigos en el sufrimiento y el gozo del día a día.

Esta entrada es para todo aquel que este sábado se va a examinar: para los que apuran y exprimen las horas de los días, para los que creen que el día 29 jamás llegará, para los que creen que no van a estar a la altura; para los que ya tienen el trabajo hecho, para los que les ha pillado el toro y se presentan casi pidiendo permiso. Para los amigos (algunos casi hermanos) que se examinan por primera vez o de nuevo en Granada, y sobre todo para mis alumnos de Málaga que me han brindado a lo largo de este primer curso que hemos recorrido juntos, la posibilidad de formar parte de un grupo encantador, ellos que han ido desfalleciendo y resurgiendo como el Ave Fénix, que sufrimos el duro Agosto, que cantaron villancicos y brindaron en busca de un futuro que hoy se hace presente, para todos vosotros que me habéis dado la oportunidad de ver el MIR desde la barrera, mis mejores deseos.

Cuando en la web del Ministerio empiecen a aparecer los resultados, podréis tener la mera sensación de ser un número, pero no os equivoquéis, ya que la vida no se mide en rankings ni en puntuaciones. A partir de este 29 a las 21:00h, todos y cada uno de vosotros dejáis de ser estudiantes y os convertís en médicas y médicos, y una vez en este mundo, no hay respuestas acertadas, no hay números punteros, sino pacientes que esperan lo mejor de vosotros, que os exigirán igual o más que este frío MIR y que os demostrarán que el largo camino ha merecido la pena.

Y luego vendrá Madrid, y pulsar el botón que marque el futuro inmediato para los próximos 4-5 años, y tu primera guardia, y tus primeras alegrías, y tu primer paciente muerto, y tu primer diagnóstico de campanillas salvador… Y empezarás a sentirte realizado, y empezarás a comprender que no eres el mero número con el que algunos intentarán etiquetarte.

Pero hasta que ese momento llegue, disfrutar del día a día. Disfrutar cada minuto de este 29 de Enero, disfrutar de cada una de las 235 preguntas del examen, recordar cada baile como si fuera el de vuestra apertura nupcial. Y disfrutad también de esta ociosidad merecida: mimar a las amistades apartadas durante estos meses de estudio, dadle a vuestra familia todos los momentos robados y sobre todo, dejaros llevar, descansar, disfrutar, viajar en todo este tiempo de incertidumbre, de preludio, de liberación.

Ninguna cosa importante se obtiene fácilmente…



Mucha suerte y ¡enhorabuena!



“La competencia es larga pero al final siempre terminas compitiendo contra ti mismo”

miércoles, 10 de noviembre de 2010

Día Completo

(9 Noviembre ´10)

No ha hecho falta un donut para que el día sea redondo. Y es que eso es lo que ha sido el día de hoy martes, un día completo que cumple el dicho de bueno, bonito y barato.

Comenzaba la mañana como todas las de este mes en Observación, esa “cueva” médica en la que todo puede ir bien pero torcerse terriblemente en cinco minutos, como así fue pero sin que la sangre llegara al río. Una mañana provechosa entre crisis tónico-clónicas, intoxicación por benzodiacepinas, y sobre todo, en mi estreno en el arte de la parocentesis guiado por los expertos y a la vez jocoso-ácidos consejos de la Dra. Villalón a la que tanto debemos agradecerle los residentes. Da una satisfacción tremenda y aunque suene algo sádico pinchar una barriga con una ascitis a tensión y sacar 12 litros de líquido ascítico y más aún si es la primera vez que lo haces.



Sin tiempo para disfrutarlo tocaba ir corriendo el Hospital Civil para dar la Sesión Clínica sobre disfunciones sexuales (cualquier interesado en tenerlo que no dude en mandarme un mail). Pese a la premura a la hora de preparármela todo ha salido bien por lo que puedo decir que el curso que di el viernes pasado de comunicación oral ha comenzado a recoger frutos.

Pero pese al ritmo frenético, el día no iba a detenerse aquí. Por la tarde por fin presenté mi recientemente acabada novela “La Memoria del Olvido” al concurso en el que tengo depositadas esperanzas, para seguir con un partido de fútbol sala en el que mi equipo ha ganado 7-5 con 5 goles de servidor, que se ha sucedido de mi debut en la Liga de Tenis de Perras, Jugones, Toperos y Follete ante uno de los máximos favoritos con victoria a mi favor en un apretado partido.

Sin tiempo para poco más que ducharme era el turno de cenar con los alumnos de la Academia AulaMIR para inaugurar la última vuelta de estudio, como diría Ángel Garó, la definitiva, y es que todo no va a ser estudiar.

Y así, sin mucho tiempo para disfrutar de este martes, ya es miércoles, y estoy tremendamente cansado pero satisfecho por el intenso día de hoy. Me voy a la cama, que creo que me lo he ganado

lunes, 25 de octubre de 2010

Se cierra el telón

(23 Octubre ´10)
Si la vida es la persecución de un sueño, esta noche todos nosotros hemos compartido nuestros caminos soñando juntos, con la culminación de este mundo onírico que se ha hecho realidad gracias a AulaMIR: el musical.

Con precisión de reloj suizo el telón blandía su retirada y dejaba iluminar un escenario que iba a brillar con luz propia por lo que sobre él se iba a llevar a cabo. La guitarra entonaba sus primeros compases acompasados mientras la orquesta rompía el silencioso ruido en el que los artistas se encontraban/encontrábamos sumidos. Y Guille, con su portentosa y experimentada voz se encargó de derribar el pavor irracional que suponía este gran reto. Fue escuchar el de niño siempre fui y sentir que todo el esfuerzo, todos los bocetos y horas de ensayo iban a encontrar en esta noche mágica su recompensa.

Desde el primer momento el público que se encargó de abarrotar la Sala García Lorca (todo un reto para este experimento sin precedentes), consiguió sentirse parte de una obra que sorprendió a propios y extraños y que no dejó a nadie indiferente.

Dos horas y media largas de canciones y más canciones. De letras capaces de regenerarse ellas mismas, de bailes y coreografías, de cambios frenéticos de vestuario, de pases de micros a velocidad crucero. De miedos e inseguridades entre bastidores que quedaron esfumados sobre unas tablas en las que compartimos este sueño a modo de musical.

Y es que este pequeño regalo que nos hemos dado es de todos. De cada uno de los que subimos al altar que supuso el escenario, de los que cantaron, bailaron, decoraron, tocaron. De los profesionales que con su paciencia y profesionalidad hicieron que nuestra inexperiencia sonara tan bien gracias al cambio de micros, a la eterna supervisión de nuestro trabajo. Este pequeño gran éxito también es de ellos, técnicos de luces y sonido, equipo gráfico que exportó desde Pontevedra la imagen del musical. De todos aquellos que aportaron ideas y sugerencias a lo largo de la travesía de este crucero llamado AulaMIR: el musical que esta noche ha llegado felizmente a buen puerto. Y cómo no, esta actuación también es parte de todo el público que ha abarrotado el Palacio de Congresos, que con su implicación, con sus palmas y sus risas nos han hecho quitarnos unos nervios que amenazaban con tetanizarnos.

Y gracias también en primera persona a mis amigos de Úbeda (con las bifurcaciones existentes entre ciudades colaterales) que han hecho kilómetros y horas de coche para acompañarme. A los alumnos de la Academia de Málaga que cedieron en su obligación de estudio para acudir a Granada; a mis compañeros y amigos de trabajo en Málaga que me arroparon en este nuevo reto; a las personas que no pudieron ir pero que con llamadas y mensajes me desearon suerte, a Fernando de Teresa por volver a confiar en mí, y cómo no, a mi familia (siempre a ellos), por volver a estar ahí en el momento justo, por ser juez y parte y por ser como son, un ejemplo a seguir.

Y cómo no, gracias a todos y cada uno de vosotros, compañeros de musical. Yo que no he tenido el privilegio de compartir la mayoría de los ensayos por motivos laborales y de distancia existentes, pero que pese a ello he conocido a lo largo de este sueño que entre todos hemos culminado. Porque cada vez que escuche la Taberna del Buda pensaré en chururús, porque Las Kétchup serán las de que le pasa a Josefina, porque ni Manolo García hubiera explicado así la hemocromatosis, porque caramba, caramba ya los lunes se encararán con una sonrisa, porque Pimpinela se canta y se baila a ritmo de hip-hop,porque, porque cada vez que pongan en un pub el Bad Romance os buscaré en el recuerdo de esta gran noche y volveré a intentar bailar la coreografía que jamás conseguí memorizar a vuestro lado. Para cada uno de vosotros, estas palabras van por ustedes. Sois grandes, médicos, actores y sobre todo, grandes personas.














Ha sido un placer inmenso. El espectáculo debe continuar…

(por orden de reparto según el libreto)

ALFONSO LLUNA: el artista en mayúsculas entre tanto artista. Todo lo hace bien
ERIKA LÓPEZ MORENO: la divinidad. Como su puesto en el MIR. Una grande entre las grandes
ANTONIO JUNCO: sin duda, la voz masculina más bonita de todo el musical, y que decir de su interpretación al piano
BELÉN SÁNCHEZ MARTÍN-MORENO: quién podrá olvidar a Anabel. Pocas personas disfrutaron la experiencia como ella

JUANMA RODRÍGUEZ MARTÍNEZ: todo un ejemplo sobre las tablas. Siempre dándolo todo
JUAN CARLOS QUINTERO: showman pero ante todo profesional. El alma del musical
GUILLERMO ESTRADA: su de niño siempre fui… abrió el camino. Un titán
ROBERTO ANAYA: un crack en todas las facetas de la vida. El baile guía sus pasos

DAVINIA COBO: la voz femenina por antonomasia
PAQUI CARTAS: la potencia del musical. Un portento de voz

ROCÍO FRANCO: el techo de los artistas, de oro como su pelo
JORGE MARTÍNEZ: la guitarra y la voz como malo de la película

ANA ZAVALA: una actriz con su punto y su contrapunto. La imagen de Canal Sur
MARINA MEDINA: el arte por bulerías

JESSICA RAMÍREZ: el ritmo del musical lleva su sello

CARMEN ANASAGASTI: la sensualidad tras un biombo

ALBA: como Pedro por su casa sobre un escenario. Un buen ejemplo para aprender

LOURDES PÉREZ: la sonrisa del musical

MIGUEL LOVA: feliz en tierras asturianas. Se merecía su momento de gloria

SANDRA DOMÍNGUEZ: desde Asturias con amor

JAIME PADILLA: el cuerpo y la pizarra

PEDRO ALARCÓN: profesional intachable. Siempre dispuesto a todo

ROSA JÓDAR: le tocó bailar con la más fea y en ocasiones tuvo que hacer de Poli mala. Imprescindible para que todo haya salido tan bien. Gran parte del éxito es suyo

CARLOS DE TERESA: parece que el apellido implica una carga genética de artista. Crecido en el escenario, camaleónico en sus intervenciones. El humor
LINA: De Teresa en ciernes. De tal palo tal astilla

FERNANDO DE TERESA MANSILLA: al cajón y entre bambalinas siempre pendiente. Un dignísimo complemento

CARLOS DE TERESA Y BLANCA FERNÁNDEZ ALONSO: el futuro

LUIS RODRÍGUEZ: poniendo orden como un buen Policía. La mano derecha de Fernando
JOSÉ LUIS SERRANO: profesional intachable. Enfundado con el atuendo de Policía desde comienzos de la tarde

JUAN NAVEA: el multiusos de la obra. Para que todo funcione correctamente hacen falta personas como él, siempre a disposición del equipo

AURORA LÓPEZ: nunca una camarera tuvo esa mirada felina

FERNANDO DE TERESA: que decir para resumir a esta mente inquieta siempre en busca de retos. El padre de la criatura y el maestro de todos nosotros. Sin él nada de esto hubiera sido posible. Nadie más que tú merece el éxito, TU éxito. Un placer compartir parte de este sueño y tremendamente agradecido





viernes, 22 de octubre de 2010

AulaMIR: el musical


Llegó el día, se abre el telón. Escenificadas quedan, desnudas, las experiencias, vivencias, frustraciones, miedos y alegrías de unos jóvenes que un día soñaron ser médicos y que luchan por soñar despiertos. Llega AulaMIR el musical, una obra condenada a ser un éxito.

La vida es la persecución de un sueño y así nació el proyecto bajo ese manantial que tiene por mente el mecenas de la obra y de todos nosotros (Fernando de Teresa), el padre de la criatura, el maestro de los jóvenes residentes que cada años nutrimos a los hospitales de toda España.


Este sábado 23 de Octubre, a las 21:00h en el Palacio de Congresos de Granada (Sala García Lorca) tendrá lugar el espectáculo jamás contado, en el que un elenco de médicos cuelgan la bata, los fonendos y el estrés del trabajo para disfrutar e intentar hacer disfrutar a un público que ha comprado todo el papel y que abarrotará la sala. Para todos ellos es esta obra, para todos los que pasaron a nuestro lado el duro trance de preparación del MIR, para los que no entendieron nuestros cíclicos cambios de humor, para los que nos sufrieron en primera persona y para los que disfrutan de nuestra carrera profesional como médicos.


Damas y caballeros, que empiece el espectáculo…