miércoles, 22 de junio de 2011

Duelo: superar un amargo adiós

Como una peculiar ley de Murphy no escrita es un fenómeno recurrente. Al igual que en una guardia hay días en lo que parece que todos los pacientes que ves van por el mismo motivo (he tenido el día “mundial” del dolor torácico, de los cólicos nefríticos, de las arritmias cardiacas,…) también se puede dar este fenómeno en cualquier ámbito del día a día. Esta entrada va para aquellos dos pacientes que en aquella mañana en Salud Mental pasando consulta en el Centro de Salud de La Victoria me marcaron (sobre todo al primero de ellos) y me hicieron comprender recorriendo parte del duro trayecto en el que se encontraban inmersos la dura realidad de afrontar una muerte.

Lo único cierto en el momento en el que nacemos es que algún día encontraremos la antítesis vital en forma de muerte. De los primeros compases y de la trama de nuestra vida nos encargamos nosotros y las circunstancias que harán que nuestra vida sigua unos derroteros que nosotros podemos moldear cual artistas alfareros. Pero lo único indiscutible en nuestra existencia es que “Polvo somos y en polvo nos convertiremos”, pero sin embargo, duele tanto el dolor de una pérdida y no sólo la pérdida de esa persona, sino también el papel que ocupábamos en su vida.…


Ahí enfrente estaba él, importante cargo de la sociedad de alta alcurnia malagueña, sin poder ni querer frenar el reguero de lágrimas que poblaban sus curtidas mejillas. Había llegado el momento para pasar este trance, para abrirse y mostrar su dolor al mundo, para mostrar su convicción absoluta del disconfort que le había causado la muerte prematura de su esposa, que pese al cansancio que le supuso la agónica lucha contra una larga y al final mortal enfermedad, siempre se había mostrado modélica, idílica, perfecta, la acompañante de baile perfecta, la amiga, madre y esposa que todo hombre necesita a su lado para sentirse pleno. Él no estaba loco, no tenía ninguna enfermedad; quería sentir, sufrir, llorar, hablar… Quería rendir tributo a la figura moldeada con la que día a día retocaba a su mujer ausente.


Un máster psicológico sobre las fases del duelo ya que él con su relato argumentado fue llevándonos desde la muerte hasta los ocho meses que nos ponían en el día de hoy. Un recorrido por las siete etapas que forjan un duelo y que me han servido para ampliar mi visión sobre este trance que tarde o temprano casi todos tendremos que sobrellevar.


En esta sociedad precocinada de usar y tirar, del escape fácil de la vía más rápida posible, del abandono del luto por no estar bien visto socialmente… es bueno reflexionar sobre esta delicada situación que nos hiere de muerte y de la que tenemos que saber cicatrizar sin dejar queloides irreparables. Y es que sólo da consuelo elaborar el duelo y para ello cada uno debe de guiar sus pasos, a su ritmo, a la velocidad que su alma dicte hasta poder reajustar el rompecabezas que intenta resquebrajar tu corazón. Aceptar que nos duele, aceptar la ausencia, aceptar que ha muerto, manifestar el dolor e iniciar el camino de regreso a la realidad y a nuestro propio orden de las cosas. Reacomodar todos aquellos asuntos que quedaron dispersos, resolver pendientes, retomar arraigo llenando nuevamente los espacios. Recordando lo vivido con esa persona, recordarlo dentro de nuestra existencia tal como fue mientras vivía, aceptando que ha muerto. Nos queda el tenerlo presente, en nuestro corazón, no lo que fue, sino lo que nos hizo ser, hijo, hermana, padre, esposo, amiga… En definitiva crecer con su temporal marcha, con el enfrentamiento que tenemos cara a cara con la muerte, con ese hasta luego que finalmente siempre termina convirtiéndose en un reencuentro en el más allá.


En su libro "En la muerte estoy mueriendo", la doctora Elisabeth Kübler-Ross describió las llamadas "5 etapas del duelo" que a continuación paso a describir:


1. CULPABILIDAD

Existen casos en los que la persona siente amor, pero también siente odio por la persona fallecida, especialmente porque se ha ido y nos ha dejado solos. Este odio inconsciente provoca también sentimientos de culpabilidad, porque a fin de cuentas amamos y queremos a ese ser querido que ya no está entre nosotros.


Estos sentimientos hacen que, además, el proceso sea aún más difícil, llegando a surgir reproches hacia ese ser querido, e incluso a la vez dudas sobre si nosotros mismos somos culpables de su fallecimiento.


2. NEGACIÓN

La negación nos permite amortiguar el dolor ante una noticia inesperada e impresionante; permite recobrarnos. Es una defensa provisoria y pronto será sustituida por una aceptación parcial: "no podemos mirar al sol todo el tiempo".


3. IRA

La negación es sustituida por la rabia, la envidia y el resentimiento; surgen todos los por qué. Es una fase difícil de afrontar para los padres y todos los que los rodean; esto se debe a que la ira se desplaza en todas direcciones, aún injustamente. Suelen quejarse por todo; todo les viene mal y es criticable. Luego pueden responder con dolor y lágrimas, culpa o vergüenza. La familia y quienes los rodean no deben tomar esta ira como algo personal para no reaccionar en consecuencia con más ira, lo que fomentará la conducta hostil del doliente.


4. PACTO o NEGACIÓN

Ante la dificultad de afrontar la difícil realidad, mas el enojo con la gente y con Dios, surge la fase de intentar llegar a un acuerdo para intentar superar la traumática vivencia.


5. DEPRESIÓN

Cuando no se puede seguir negando la persona se debilita, adelgaza, aparecen otros síntomas y se verá invadida por una profunda tristeza. Es un estado, en general, temporal y preparatorio para la aceptación de la realidad en el que es contraproducente intentar animar al doliente y sugerirle mirar las cosas por el lado positivo: esto es, a menudo, una expresión de las propias necesidades, que son ajenas al doliente. Esto significaría que no debería pensar en su duelo y sería absurdo decirle que no esté triste. Si se le permite expresar su dolor, le será más fácil la aceptación final y estará agradecido de que se lo acepte sin decirle constantemente que no esté triste. Es una etapa en la que se necesita mucha comunicación verbal, se tiene mucho para compartir. Tal vez se transmite más acariciando la mano o simplemente permaneciendo en silencio a su lado. Son momentos en los que la excesiva intervención de los que lo rodean para animarlo, le dificultarán su proceso de duelo.


6. ACEPTACIÓN

Quién ha pasado por las etapas anteriores en las que pudo expresar sus sentimientos -su envidia por los que no sufren este dolor, la ira, la bronca por la pérdida y la depresión- contemplará el próximo devenir con más tranquilidad. No hay que confundirse y creer que la aceptación es una etapa feliz: en un principio está casi desprovista de sentimientos. Comienza a sentirse una cierta paz, se puede estar bien solo o acompañado, no se tiene tanta necesidad de hablar del propio dolor... la vida se va imponiendo.


Esperanza: es la que sostiene y da fortaleza al pensar que se puede estar mejor y se puede promover el deseo de que todo este dolor tenga algún sentido; permite poder sentir que la vida aún espera algo importante y trascendente de cada uno.
Buscar y encontrar una misión que cumplir es un gran estímulo que alimenta la esperanza.


“Son las 6 etapas para aceptar una pérdida sin vuelta atrás. Puedes quedarte en la primera, puedes perderte en la que quieras, pero si quieres vivir en la vida en vez de perderte en la pérdida mira de cerca el proceso, acepta el dolor de cada una de ellas y recuerda que si te mientes a ti mismo en una de ellas... la pérdida siempre seguirá en vida.



Y a modo de conclusión dejo una serie de consejos, insignificantes pero necesarios al igual que una gota en la inmensidad del océano.

Cuidarse a si mismo

Recuerda que la aflicción es una emoción normal. Debes saber que la

aflicción puede desaparecer (y va a desaparecer)

Participa en los rituales. Los servicios religiosos, los funerales y tradiciones ayudan a la gente a superar los primerosdías y a honrar a la persona que falleció.

Reúnete con otros. Incluso las reuniones informales defamiliares y amigos brindan una sensación de apoyo y ayudana la gente a no sentirse tan aislada durante los primeros díasy semanas del duelo.

Cuando puedas, habla de ello. A algunas personas les ayudacontar la historia de su pérdida o hablar de sus sentimientos.En ocasiones, una persona no tiene deseos de hablar. Esotambién está bien. Nadie debe sentirse presionado a hablar.

Exprésate. Aun cuando no sientas deseos de hablar,encuentra maneras de expresar tus emociones y tuspensamientos. Comienza a escribir un diario sobre losrecuerdos que tienes de la persona que perdiste y de cómo tesientes desde la pérdida. O escribe una canción, un poema oun tributo a la persona que falleció. Puedes hacerlo de maneraprivada o compartirlo con otros.

Haz ejercicio. El ejercicio puede cambiar tu humor. Puederesultar difícil sentirse motivado; por lo tanto, modifica turutina normal si es necesario.

Aliméntate bien. Seguramente tengas deseos de saltearcomidas o quizá no tengas hambre, pero tu cuerpo necesita comida nutritiva.

Únete a un grupo de apoyo. Si consideras que puedeinteresarte concurrir a un grupo de apoyo, pregúntale a unadulto o a un consejero escolar cómo unirte a uno. Lo que debes recordar es que no tienes por qué estar sólo con tus sentimientos o tu dolor.

Expresa y libera tus emociones. Si tienes deseos de llorar, note reprimas. No te preocupes si escuchar determinadascanciones o realizar algunas actividades resulta dolorosoporque te trae recuerdos de la persona que perdiste. Esto esnormal. Después de un tiempo, será menos doloroso.

Crea un memorial o un tributo. Planta un árbol o una planta,o recuerda a la persona con algo saludable, como participar enuna maratón o caminata a beneficio (por ejemplo, una carrerapor el cáncer de mama) en honor del ser amado.

lunes, 20 de junio de 2011

Dame vida: Huecco

Hace dos días vi el videoclip oficial del nuevo hit de Huecco "Dame vida" y me encantó. Ver estrellas de primer nivel, nacional e internacional dando el cante (sublime Muller) me robó una sonrisa.

Pero aparte, mientras viajaba hoy de Úbeda a Málaga he escuchado en la radio que por cada clip que se haga para ver el video clip en la web de la Warner se destina una pequeña cantidad de dinero para la misión que se ha propuesto el bueno de Huecco en la que podréis deleitaros con gente de la talla de el bi-campeón del anillo de la NBA con Los Ángeles Lakers Pau Gasol, Don Vicente Del Bosque; Jorge Lorenzo (Campeón del mundo de MOTO GP 2010); David Villa (FC Barcelona, máximo goleador de la Historia de la Selección Española, Campeón del Mundo en 2010 y reciente Campeón de Europa 2011); Pepe Reina (Liverpool FC, Campeón del Mundo y campeón de Europa); Carolina Wozniacki (Nº1 del Mundo ranking WTA, tenis); José Manuel Calderón (NBA Toronto Raptors, Campeón del Mundo con la Selección Española de Basket); Sergio Ramos (Real Madrid, Campeón del Mundo); Kun Agüero (Campeón de la Europa League y la Supercopa de Europa 2010); Thomas Müller (Bayern Munich, Bota de Oro del Mundial Sudáfrica 2010 con Alemania); Philipp Lahm (Bayern Munich, Capitán selección alemana fútbol 3ª clasificada Mundial Sudáfrica 2010); Fernando Verdasco (Bi-campeón Copa Davis tenis); Dani Alves (FC Barcelona, Campeón Copa América y Campeón Europa 2011) y Chema Martínez (Subcampeón de Europa de Maratón en Barcelona 2010)

La fundación Dame Vida se ha propuesto iluminar a los más desamparados. En la web explican de manera detallada el proyecto, y nosotros podemos ayudar descargándonos la canción por iTunes o según han dicho esta tarde en tiempo de juego clickeando el siguiente vídeo




viernes, 17 de junio de 2011

El Noble Arte del Fecaloma

La vida es un final sin fin, un comienzo sin principio. Las primeras veces siempre son recordadas, pero si además se añade un motivo de peso se convierten en batallitas candidatas a ser contadas a las venideras generaciones. Apenas había visto tres pacientes en la guardia y encaramado a la mochila del R mayor que era Tudor; había superado (con más pena que gloria) infinidad de exámenes tipo test en la clásica Facultad de Medicina de Granada, había superado varios exámenes orales; había cantado el Gaudeamus Igitur en el Palacio de Congresos mientras portaba mi beca amarillo mostaza el día de la Graduación; me había enfrentado a esa oposición desquiciante de cinco horas que es el examen MIR en aquella fría tarde granaína; había acudido a clases (me había saltado otras); había pasado horas bajo el flexo de mi piso de estudiante junto a Pedro y López; había firmado mi primer contrato sanitario (atrás quedó la época de mozo de almacén en Carrefour y de camarero en El Roble); había recogido mi primer uniforme; había preparado minuciosamente mi mochila para mi primera guardia la noche de antes; había dormido mal y poco pensando en cómo sería el debut…y de repente descubres que la Medicina siempre está dispuesta a enseñarte cosas que no vienen en los libros ni nadie se molestó en explicarte.

Allí estaba yo, verde como el pijama de quirófano escuchando sin llegar a entender el español parlado por el impetuoso Tudor:


- - Esta señora tiene un fecaloma. Si te da asco salte que voy a empezar


Cuando el tren pasa por tu lado hay dos opciones, dejarlo pasar o subirte. Y cuando es la primera vez uno siempre tiene unas ganas locas de encaramarse a la alta velocidad y ver como el aire te azota la cara mientras surcas caminos de acero.


Así que hay estaba yo, haciendo plena inmersión a las profundidades más recónditas de la Medicina, desimpactando un fecaloma, que puede sonar fonéticamente muy bien pero que en la práctica consiste en introducir tu dedo índice en el ano de cualquier anónimo paciente para extraer manualmente (digitalmente para ser más concretos aunque suene más innovador) todo el contenido fecaloideo que debido a un estreñimiento crónico que casi siempre puede ser un síntoma más de una larga enfermedad venía impidiendo la salida de las heces.


Esa era la particular bienvenida con la que me recibían. Pero tan sólo ha sido la primera de muchas otras. Al principio no encontrabas palabras para explicarle al paciente la “innovadora” técnica que iban a recibir en primera persona. Luego llegas a desdramatizar la liturgia e incluso encuentras palabras que tranquilicen al paciente. Perfeccionas tu técnica, al principio rígido como una alcayata para terminar desarrollando una maestría asombrosa en el dedo índice derecho. Mientras un fétido aroma envuelve el proceso y te abofetea mientras te entregas a una profesión que elegiste para curar grandes infartos, para realizar ultramodernas técnicas, pero sobre todo para intentar dar un consuelo que suelen encontrar este tipo de pacientes, casi siempre oncológicos o abuelos en el estadío final a los que consigues aliviar, dignificar, “curar” y que suelen agradecer durante el resto de sus días el escaso pudor del médico de turno que se encaramó sobre sus nalgas y que con la rudimentaria maquinaria de la que se dispone (guantes o doble guante para evitar desagradables sorpresas y vaselina) poner un punto y seguido al sufrimiento que venían padeciendo.


Bienvenida y despedida ya que en mi última guardia en la puerta de las Urgencias del Carlos Haya, de nuevo dignifiqué la profesión médica con este acto que nos hace humanos, tanto a pacientes como a médicos. La desimpactación digital, el noble arte del fecaloma…


Y es que el ganchito-placa-placa tiene su tirón



Y ahora como viene siendo habitual en este tipo de entradas, toca algo de teoría. A ti como compañero, a ti como paciente, a ti como curioso lector, o a ti como estudiante de Medicina, ya que difícilmente nadie te explicará esto en ningún aula

(Extraído de Fisterra)

Un fecaloma (llamado también fecalito y coprolito, “piedras de heces”), es una acumulación de heces en ano que taponan el flujo normal del tracto intestinal. A veces están pegados a las paredes del intestino y puede ser causado por situaciones que enlentecen el tránsito intestinal: ancianos, estreñimiento por deshidratación, enfermedad de Chagas, enfermedad de Hirschsprung, hipomotilidad intestinal en pacientes oncológicos…

Este tipo de afección puede ser severa e inclusive letal, como sería la ruptura de las paredes del colon, por las agudezas de los fecalomas (perforación estercoral), seguida de septicemia. También un fecolito puede causar una apendicitis aguda.

La localización más frecuente del fecaloma es la ampolla rectal (70% de los casos), seguida por el colon sigmoide y el colon proximal (20% y 10% de los casos respectivamente). El síntoma habitual de sospecha es el estreñimiento, pero en ocasiones puede aparecer como una diarrea por rebosamiento de las heces retenidas proximalmente a la impactación. El diagnóstico se puede realizar mediante el tacto rectal, al palpar una masa fecal endurecida que ocupa la ampolla del recto. Si la impactación fecal es alta la ampolla rectal estará libre de heces, siendo útil realizar en estos casos una radiografía simple de abdomen.

Los fecalomas que se pueden extraer manualmente son aquellos que están situados en la ampolla rectal. Esta técnica está contraindicada en los pacientes con patología anorrectal (hemorroides dolorosas, fisuras, abscesos) o con intervenciones quirúrgicas recientes en la zona.

Preparación del material necesario:

Antes de llevar a cabo cualquier técnica hay que tener preparado el material que se va a emplear, que en este caso consiste en:

Guantes desechables.

Lubricante anestésico hidrosoluble.

Material para el aseo del paciente (toalla, jofaina y jabón).

Un hule o un protector para la cama.

Una cuña o un recipiente para recoger las heces.

Para llevar a cabo la extracción manual de un fecaloma hay que efectuar los siguientes pasos:

Lávese las manos y enfúndese un guante en la mano no dominante y dos guantes en la mano dominante (evita la contaminación si se rompe el guante externo).

Explíquele al paciente el procedimiento y solicite su colaboración.

Ayude al paciente a colocarse en decúbito lateral derecho, con la rodilla izquierda ligeramente flexionada (esta posición sitúa el colon sigmoideo en la parte más alta y facilita la extracción de las heces).

Ponga el hule o el protector bajo las caderas del paciente y exponga solo las nalgas.

Sitúe a mano la cuña o el recipiente donde vaya a depositar las heces.

Vacíe una o dos cánulas de lubricante anestésico hidrosoluble en la ampolla rectal del paciente y espere unos diez minutos a que haga efecto.

Lubrique abundantemente el dedo incide de su mano dominante.

Comuníquele al paciente que va a comenzar el procedimiento. Sugiérale que inspire profundamente y que espire con lentitud, ya que así se promueve la relajación del esfínter anal externo. A continuación indíquele que realice un esfuerzo defecatorio y aproveche ese momento para introducir el dedo índice en el recto (hágalo delicadamente y en dirección al ombligo).

De manera suave, realice movimientos rotatorios con su dedo índice, para así romper el fecaloma.

Con un movimiento de retracción del dedo, extraiga los fragmentos que haya obtenido y deposítelos en la cuña. Repita esta operación varias veces hasta que consiga retirar la mayor cantidad posible de heces, pero tenga en cuenta que:

Es conveniente realizar pequeñas pausas para favorecer tanto el descenso de la masa fecal como el descanso del paciente.

Se debe suspender el procedimiento ante la aparición de sangrado, de dolor anal intenso o de cualquier indicativo de reacción vagal (sudoración, malestar, palidez facial, palpitaciones).

Si el fecaloma es muy grande, se debe valorar la posibilidad de extraerlo en varias sesiones.

Finalizada la extracción, limpie la zona anal, cubra al paciente, retire la cuña y deseche las heces. A continuación, quítese los guantes volviéndolos al revés y deposítelos en el recipiente adecuado.

Proceda nuevamente a lavarse las manos y a enfundarse unos guantes.

Coloque al paciente sobre la cuña o acompáñelo al inodoro (la estimulación digital puede inducir el reflejo de defecación).

Una vez finalizado todo el procedimiento, realice el aseo del paciente.

Consideraciones al procedimiento:

Durante la extracción del fecaloma es importante que el paciente esté relajado y que colabore. Si prevemos que puede presentarse alguna dificultad en este sentido, se puede administrar un sedante de vida media corta (por ejemplo midazolam) treinta minutos antes.

Tras la extracción del fecaloma es conveniente administrar un enema de limpieza, con el fin de extraer el contenido fecal restante. Además, en los días siguientes, se deben de pautar laxantes osmóticos (20-30 g de lactulosa o lactitol diarios por vía oral).


Salud presiona a los Médicos de Cabecera

Me hago "dueño" prestado de esta noticia con la que me he amenizado el trayecto del bus a primera hora de una mañana de saliente desde el Civil (ayer tocaba volver tras un año en el exilio) que he leído en el DiarioSur.

De nuevo la base de la gallina de los huevos de oros, la parte débil de la maquinaria que se hace llamar la Sanidad que vuelve a ser atacada y humillada. Quién esté libre de pecado que tire la primera piedra contra la Atención Primaria

Aquí os dejo el enlace de la noticia:


«Molestos, intimidados y cohibidos en su ejercicio profesional». Así aseguran sentirse los facultativos malagueños ante lo que tachan de un endurecimiento de los controles efectuados por los inspectores farmacéuticos del Servicio Andaluz de Salud (SAS). Según denuncian, la «obsesión» de la administración por la contención del gasto sanitario está haciendo que se multipliquen las visitas realizadas a los profesionales que firman más recetas que la media o se exceden en las derivaciones de pacientes al especialista. «Antes este tipo de toques de atención eran anecdóticos. Como mucho, podíamos tener constancia de varios casos al año y motivados por sospechas de fraude. Hoy, sin embargo, todas las semanas recibimos llamadas de compañeros a quienes la inspección les ha llamado a capítulo para revisar las prescripciones emitidas con el único objetivo de buscar el ahorro», asegura el responsable de Atención Primaria del Sindicato Médico, Carlos Camacho.
De momento son solo meros apercibimientos ya que, como matiza Camacho, la «buena praxis» de los facultativos de familia les ha permitido demostrar que el volumen de medicamentos recetados estaba con creces justificado. «No han llegado a abrir ningún expediente disciplinario, aunque en el fondo estos controles son amenazas veladas en toda regla», agrega al tiempo que lamenta que esta situación esté limitando la libertad de prescripción médica en perjuicio de la asistencia prestada al enfermo. «Al final lo que consiguen es que muchos profesionales, por ese miedo a la inspección, acaben recetando menos fármacos de los que necesita el usuario o más baratos y de peor eficacia», apostilla.
La Consejería de Salud recoge en el plan anual de inspecciones sanitarias 2010 un apartado sobre 'control de la prescripción de medicamentos y productos sanitarios' en el que se subraya que «se actuará prioritariamente sobre aquellos facultativos que desviados en sus indicadores de prescripción (...) prestándose especial atención a los hiperprescriptores». El problema, como explican los médicos, es que dicho documento no aclara a partir de qué número de recetas se sobrepasa tal barrera, lo que genera confusión.
El SAS lo niega
Desde la delegación de Salud insisten en que el cuerpo de inspectores se limita «a cumplir su trabajo», que no es otro que garantizar que se cumplan las pautas recogidas en el citado plan publicado en el BOJA. «Nuestro objetivo no es presionar a los médicos sino simplemente hacer la labor de control que nos corresponde», puntualizan desde la inspección al tiempo que advierten de que sus revisiones no se centran tanto en la cantidad de las recetas emitidas como en la adecuación del tratamiento a la patología del enfermo.
Su relato, sin embargo, difiere del de los sindicatos. Rafael González, secretario provincial de Sanidad de CC OO, asegura en este sentido que en los últimos años -al hilo de la crisis- ha aumentado la presión a la que están sometidos los facultativos malagueños. «Todos los meses les hacen una especie de control, tipo auditoría, en el que se analiza las prescripciones que realizan tanto a nivel cuantitativo como cualitativo y a quienes se desvían de esa media se les pide contención», detalla González, quien se queja de que con estos controles estén fiscalizando su trabajo, «limitando nuestra libertad de prescripción», expone.
Ante este escenario, admite que muchos médicos pueden sentirse «intimidados». «Bastante presión soportamos con el número de pacientes que tenemos que atender como para que tengamos que preocuparnos con las recetas que firmamos o las derivaciones que hacemos al especialista», asevera. Lo peor de esta «persecución», como recuerda el secretario de Salud de CC OO, es la repercusión sobre el enfermo. «Cuando uno tiene tantas trabas y cree que puede desviarse de ese gasto medio se lo piensa dos veces antes de mandar un fármaco, lo que va en detrimento de la calidad asistencial», indica.
En la misma línea se expresa Juan Miguel Contioso, secretario de Sanidad de UGT Málaga, quien confirma que «cada vez se producen más visitas inspectoras a los facultativos» como consecuencia de la propia «política de ahorro del gasto de las unidades de gestión». En su opinión, las medidas de control son positivas, «pero no esta persecución», precisa. Según detalla Contioso, la preocupación de los propios directores de los centros de salud por «llevar inmaculadas sus cuentas y no ponerse en el punto de mira del SAS» es la que está multiplicando dichas inspecciones, «ellos mismos las piden», señala para acto seguido reclamar que «no se atosigue a los profesionales sanitarios».
Pacientes indignados
Y mientras Salud se afana por reducir el gasto en medicamentos -el pasado año logró un ahorro de 52,8 millones de euros al recortar la factura farmacéutica un 2,57% según el Ministerio de Sanidad- los pacientes se quejan de que les recetan genéricos que no tienen el mismo efecto que otros fármacos, que les «marean» para darles el pase al especialista y que les niegan ciertas prescripciones.
Es el caso de Dolores Ruano, una ama de casa de 73 años que denuncia que su médico de cabecera se niega a prescribirle todas todas las recetas que le ha mandado el traumatólogo. Después de esperar tres meses para que le atendiera el especialista recientemente por fin fue a consulta, donde le recetaron tres fármacos para calmar su dolencia en un brazo. Sin embargo, asegura que su facultativo no se las firma y solo le da analgésicos. «Estoy indignada porque no se me quitan los dolores desde hace más de un año. Voy a cambiarme de médico», sostiene.
En Málaga no se ha abierto aún ningún expediente disciplinario, como sí ha ocurrido en Granada. En este caso, el médico recibe primero una amonestación que se graba en su expediente como falta y, si se repite, puede ocasionar en su extremo la suspensión de empleo y sueldo.

jueves, 9 de junio de 2011

Querida yo a los 16 años: MELANOMA (impactante vídeo)

Querid@s todos. Acabo de toparme con este vídeo y quiero compartirlo con todos vosotr@s, ahora que llega el verano, las vacaciones, el ocio, la playa, el sol...y el melanoma. 5 minutos de vídeo que serán una gran inversión de vida.



"Tu piel es como un elefante, nunca olvida"

miércoles, 8 de junio de 2011

Depresión: la vida en blanco y negro

Es duro ver la vida detrás de la eterna nube negra. Abrir los ojos tras la difícil conciliación del sueño al que te abandonas cansado de un intento casi imposible y comprobar que otro día más de monotonía y oscuridad te da su cruel bienvenida con los primeros rayos de luz que para ti son dagas que te hieren con peligro de muerte.


Hay maneras y maneras de enfermar, y sin duda, la depresión es como una sanguijuela que se adhiere al paciente para de manera insidiosa devorar toda tu vitalidad.


Si algo he aprendido durante los tres meses de rotación por Salud Mental es que hay personas a las que parece que las ha mirado un tuerto. Desgracias vitales que no son más que un sinfín de zancadillas e imposibles que terminan por hacer hincar la rodilla cual Jesús a lomos de su madero por las empedradas calles que le conducían al monte de Gólgota.


Debo de admitir que mi opinión sesgada del grueso de estos pacientes eran personas tristes por naturaleza, débiles ante cualquier imprevisto… La típica paciente que se etiqueta de fibromialgia, la historia del nido vacío no superado, de una mala experiencia sentimental

sin perdices ni final feliz, el cúmulo de pequeñas cosas que terminan haciendo una montaña…

Hay bastante de esto, personas distímicas que somatizan sus frustraciones, trastornos adaptativos que no han sabido ser afrontados, pero hay enfermos con mayúsculas, personas que viven con la única esperanza de morir, de terminar con este sinsentido al que se encuentran varados. Cadáveres en vida que deambulan sin rumbo, sin luz en la mirada, sin fin.


Mi convencimiento casi absoluto hasta la fecha era que en estos casos la oratoria era la mejor arma terapéutica para este tipo de pacientes. El sentirse escuchados, entendidos…el recibir un consejo que nadie se preocupó en dar mientras pasa el tiempo necesario que ponga un mínimo de orden en el caos mental que les somete. Pero tras el estudio de las guías NICE (la Biblia en el mundo de la Psiquiatría) y la preparación de una charla que di en Granada para el grupo de Salud Mental de la SAMFyC (“Depresión: Tratamiento farmacológico vs Placebo” como siempre si alguien está interesado que me mande un correo a juatorsan@hotmail.com) he llegado a la conclusión de que los fármacos no solo ayudan sino que son vitales para una curación que llega a producirse si sopla el mínimo aire necesario para ventilar y arrastrar algunas de las situaciones que torturan el día a día.


Es aquí donde un buen psiquiatra se convierte en un artista en moldear ánimos y emociones mientras juega con el arsenal de medicación del que disponen. Iniciando dosis que irán subiendo poco a poco, asociando antidepresivos con benzodiacepinas que irán disminuyendo para subir otras; en tocar la tecla apropiada a modo de consejo, en hacer hincapié en proyectos vitales, en la actividad física que tan vulgar parece pero que es de capital importancia ya que siempre es más fácil men sana in corpore sano.


La depresión (depressio: hundimiento), ese mal tan desconocido y maltratado que por fin se ha ganado el derecho propio de ser considerada una enfermedad. El eje del pensamiento grecoromano, la melancolía de Hipócrates, la psique del eterno Freud… Y unos pacientes que corren riesgo vital, consumidos por sus nulas esperanzas y por esa cobardía tan valiente que supone el suicidio para poner fin a un sufrimiento que todo médico debe estar dispuesto a tratar.


Nunca se da tanto en la vida como cuando se da esperanza. Es nuestra labor, como seres humanos y como sanitarios, ser la esperanza a la que poder aferrarte en la caída libre de esta enfermedad infravalorada



Y ahora no torturaré con larga teoría, me limitaré a dar las pinceladas que considero más importantes en relación con esta patología:

- - Ha sido un concepto cambiante y multifactorial

- - Afecta a todas las esferas de la vida, pero sobre todo a la afectiva

- - Hay varios síntomas necesarios para definirla pero siempre tienen que perdurar más de dos semanas, tener un estado depresivo la mayor parte del día, sufrir una disminución importante del interés o de la capacidad para el placer y que llegue a afectar la vida familiar, social y laboral del paciente

- - Más frecuente en mujeres (2:1). Prevalencia del 3%

- - Siempre hay que descartar un proceso orgánico ( hipotiroidismo, tumores, dolor crónico…) que explique los síntomas y otras situaciones vitales como el duelo

- - Los antidepresivos no están indicados en depresiones leves-moderadas. Cuando lo están se debe empezar con un ISRS

- - Si es grave debe asociarse con una terapia cognitivo-conductual

- - Si hay dos episodios previos hay que mantener el tratamiento dos años. Si es el primer episodio, al menos 6 meses a la dosis máxima con la que se consiguió la mejoría

- - El tratamiento tarde 2-3 semanas en comenzar a hacer efecto. Hay que explicárselo al paciente para que no abandone el tratamiento, al igual que hay que explicar los posibles efectos adversos de los fármacos.

- - El riesgo del suicidio es del 15%

- -NNT de 7. Se necesitan 7 pacientes medicados para que uno de ellos mejore por la medicación (parece un NNT alto, pero es muy bajo si lo comparamos con muchos de los medicamentos ampliamente utilizados: antihipertensivos, antidiabéticos orales…)


“La esperanza es el único bien común a todos los hombres; los que todo lo han perdido, la poseen aún”

Tales de Mileto

lunes, 6 de junio de 2011

La historia del zángano y la abeja reina

(3 Junio ´11)


La naturaleza puede resultar fascinante si es vista a través del amplio plasma de un televisor en uno de esos impactantes documentales que nadie ve pero que todos presumen de hacer. El espíritu de supervivencia, los movimientos migratorios, la ley de la jungla y el más fuerte, el amor entre las especies... Esta entrada va de todo esto un poco pero de nada en concreto. Recuerdo alguna explicación en clases escolares de Ciencias de algún insecto macho que moría tras copular con la reina de la colmena, imágenes en documentales que argumentaban este peculiar fenómeno que jamás he llegado a comprender.


El hombre (como especie) viene del mono por difícil que nuestra argumentada mente pueda llegar a comprender. Por lo tanto, ¿seremos tan diferentes al resto de especies?


Es lo que tiene el mundo de la Medicina en general y el de las Urgencias en particular, que cuando menos te lo esperas te das de bruces con una realidad desconocida, inesperada y dolorosa. Una jornada laboral puede ir tranquila y torcerse de repente sin remedio, sin necesidad para ello de grandes catástrofes humanitarias tipo Tokyo o Lorca; tan solo hace falta un caso que te toque el corazón e intente aferrártelo para caer en el desamparo de la realidad que casi siempre termina superando a la ficción.


Ahí estaba él, en la camilla del 061, intubado, dependiente al respirador. En pleno apogeo de sus planes vitales, en el esplendor de los 30, pero muerto en vida, inerte emprendiendo el camino del adiós que no estaba dispuesto a tomar. Una malformación arterio-venosa congénita desconocida hasta la fecha, un esfuerzo realizado mientras intercambiaba amor y pasión junto a su mujer, un aneurisma que cede, un cerebro que se desangra por la dañada arteria cerebral media, un futuro que se abnega de desesperanza mientras se inunda por el sangrado que devasta y arrasa con todo lo que encuentra a su paso y nada que hacer ante la demoledora imagen que se dibuja en el TAC y la imposibilidad de ser abordado por cualquier experimentado neurocirujano.


La flor de la vida marchita y herida de muerte, el caprichoso destino que parece tener inesperados desenlaces. Una persona hasta la fecha totalmente sana que se va; una mujer que le devolvía el amor que él le estaba dando que se queda; un trauma eterno imposible de entender y por lo tanto de comprender. Una visita a la UCI para intentar dignificar el adiós. El inicio del proceso de donación de órganos ya que se estaba ante el donante perfecto. Una marcha que dará esperanza a muchas vidas. Pero un adiós que me costará olvidar, el de la araña viuda negra que suele devorar a su amante, el del zángano que cae abatido tras la cópula con la abeja reina.


Qué duro es esto de la Medicina a veces. Descansa en paz



ANEURISMA

(información extraída de Medline plus)

Es un ensanchamiento o abombamiento anormal de una porción de una arteria debido a una debilidad en la pared del vaso sanguíneo.

ETIOLOGÍA

No se tiene claridad exacta sobre las causas de los aneurismas. Algunos de ellos se presentan al nacer (congénitos). Los defectos en algunas de las partes de la pared arterial pueden ser los responsables

La hipertensión arterial, el colesterol alto y el tabaquismo pueden aumentar el riesgo de ciertos tipos de aneurismas. Se cree que la hipertensión arterial juega un papel en los aneurismas aórticos abdominales. La enfermedad ateroesclerótica (acumulación de colesterol en las arterias) también puede llevar a la formación de algunos aneurismas.

El embarazo está frecuentemente asociado con la formación y ruptura de aneurismas en la arteria esplénica.

SÍNTOMAS

Los síntomas dependen de la localización del aneurisma. Si el aneurisma se presenta cerca de la superficie corporal, frecuentemente se observa dolor e hinchazón con una masa pulsátil.

Los aneurismas dentro del cuerpo y el cerebro a menudo son asintomáticos.

Si un aneurisma se rompe, se puede presentar dolor, presión arterial baja, frecuencia cardíaca rápida y mareo. El riesgo de muerte después de una ruptura es alto.

DIAGNÓSTICO

TAC y ECO

TRATAMIENTO

Generalmente se recomienda la cirugía. El tipo de cirugía y el momento en que se necesita dependen de los síntomas y del tamaño y tipo de aneurisma.

A algunas personas se les puede realizar una reparación con un stent endovascular, una pequeña sonda utilizada para abrir un vaso sanguíneo o reforzar su pared. Este procedimiento se puede llevar a cabo sin una incisión grande, de tal manera que uno se recupera más rápidamente de lo que lo haría con una cirugía abierta. Sin embargo, no todos los pacientes con aneurismas son candidatos para la colocación de stents.

COMPLICACIONES

Las principales complicaciones de un aneurisma son, entre otras:

- Compresión de estructuras cercanas, como los nervios, lo cual puede llevar a debilidad y entumecimiento (más común con aneurismas que se presentan en la arteria poplítea).

- Infección, que puede llevar a enfermedad sistémica y ruptura.

- Ruptura, que puede causar sangrados profusos que pueden llevar a la muerte.

La ruptura de los aneurismas cerebrales puede causar accidente cerebrovascular, discapacidad y muerte

PREVENCIÓN

El control de la hipertensión arterial puede ayudar a prevenir algunos aneurismas. El hecho de seguir una dieta sana, hacer ejercicio de manera regular y mantener el colesterol en un nivel saludable también puede ayudar a prevenir aneurismas o sus complicaciones.

No fumar.